Un hombre acusado de cometer siete robos contra comercios del centro de Cipolletti quedó en prisión preventiva por cuatro meses, después de que la Fiscalía le formulara cargos por una serie de episodios ocurridos entre agosto y octubre. La investigación incluye intentos de llevarse mercadería de supermercados, ingresos a locales tras forzar puertas y cerraduras, y robos de dinero, ropa y accesorios.
El juez de Garantías Juan Pedro Puntel aceptó el planteo fiscal y dispuso que el imputado permanezca detenido mientras avanza la causa. Los primeros dos episodios ocurrieron el 15 y el 18 de agosto en sucursales de La Anónima. Según la acusación, el hombre habría intentado llevarse tres chocolates y, días después, ocultado entre sus prendas dos cortes de carne y una bandeja de facturas, por un valor cercano a los 100.000 pesos.
En ambos casos intervino personal policial que cumplía servicios adicionales de seguridad, lo que permitió recuperar la mercadería.Pero la investigación no quedó limitada a los supermercados. Una semana después, el acusado habría forzado la cerradura de un comercio ubicado en la esquina de 9 de Julio y Sáenz Peña y sustraído dinero de la caja registradora. Para reconstruir ese episodio, la Fiscalía reunió grabaciones de cámaras de seguridad, entrevistas e informes policiales de comparación de imágenes.
En octubre, la situación sumó otros dos hechos bajo investigación en un mismo local gastronómico de calle Belgrano. De acuerdo con las denuncias de sus propietarios, el hombre habría ingresado el 14 y el 17 de ese mes tras violentar las cerraduras y se habría llevado entre uno y dos millones de pesos, además de las propinas del personal. Las cámaras de seguridad registraron los ingresos y se incorporaron como evidencia al expediente.
La seguidilla continuó el 23 de octubre en un comercio de indumentaria de calle Roca, donde el acusado habría roto una puerta de vidrio para llevarse distintas prendas: pantalones de jean, blazers, camisas y otras piezas de vestir. El perjuicio denunciado fue estimado en tres millones de pesos en mercadería, más otros 2,6 millones por la reparación de la puerta. Al día siguiente, otro local, esta vez de calle España, habría sido blanco de un episodio similar: tras romper el acceso, el autor se habría llevado 30 remeras y accesorios como bolsos, riñoneras, bandoleras, gorras y billeteras. En ese caso, el daño económico fue calculado en tres millones de pesos.