Un sticker enviado por WhatsApp terminó en la Justicia y desató un conflicto familiar en la Línea Sur de Río Negro. Una mujer denunció al tío de su pareja por mandarle una imagen que consideró “inapropiada” y “obscena”. Aseguró que le provocó miedo y angustia. El hombre reconoció el envío, pero sostuvo que fue por error. El Juzgado de Paz dispuso una prohibición de acercamiento y ordenó una evaluación psicológica.
La denuncia se presentó en una comisaría y ese mismo día llegó al juzgado a través de la oficina policial especializada en violencia familiar. La mujer ratificó su relato y explicó que, al recibir el sticker, le respondió: “¿Estás loco? ¿Por qué me mandaste esto?”. Luego pidió medidas de protección para evitar nuevos episodios.
Un detalle llamó la atención en la resolución: el juez no pidió que se exhibiera la imagen ni describió su contenido exacto. La decisión buscó evitar que la denunciante tuviera que volver a exponerse a un material que había calificado como perturbador.
El hombre admitió haber enviado el sticker, aunque aseguró que se equivocó y atribuyó lo ocurrido a una situación personal vinculada con su salud. También afirmó que pidió disculpas y que fue hasta la casa de la mujer para aclarar lo sucedido. Sin embargo, el conflicto llegó a la instancia judicial y el magistrado consideró necesario adoptar medidas urgentes.
La resolución le prohíbe acercarse a menos de 300 metros de la denunciante, su vivienda, su local comercial y los lugares donde se encuentre con su familia. También le impide amenazarla, acosarla, hostigarla o contactarla por llamadas, WhatsApp, redes sociales o a través de terceros.
Además, el hombre deberá someterse a una evaluación psicológica para determinar si necesita tratamiento. La mujer recibirá asistencia del Sistema de Abordaje Territorial. El expediente pasó al fuero de Familia de Bariloche y el juez advirtió que incumplir las restricciones puede derivar en sanciones o una investigación penal por desobediencia judicial.