La investigación que busca desarticular una presunta asociación ilícita dedicada a cometer robos violentos en Río Negro y Neuquén sumó este jueves un nuevo capítulo. Un hombre que permanece detenido desde noviembre del año pasado fue imputado por otros dos hechos ocurridos en Cipolletti, que se agregan al extenso expediente que ya lo tiene bajo la lupa judicial.
La audiencia se realizó en General Roca y estuvo encabezada por la fiscal jefa Belén Calarco y la fiscal de Cipolletti Eugenia Vallejos. Según la acusación, los nuevos episodios ocurrieron el 26 de julio y el 10 de septiembre de 2025 y presentan un patrón de actuación que, para los investigadores, se repite en cada golpe.
La mecánica era siempre la misma. Primero realizaban tareas de vigilancia sobre las viviendas elegidas. Después llegaban en uno o dos vehículos robados, ingresaban por la parte trasera tras escalar paredones y techos y sorprendían a las víctimas dentro de sus casas.
Una vez adentro, la violencia marcaba el resto del operativo. De acuerdo con la teoría fiscal, los integrantes del grupo reducían a las personas con armas de fuego, las ataban con alambres o precintos y exigían la entrega de dólares, dinero en efectivo y objetos de valor. También buscaban cajas fuertes y se llevaban dispositivos electrónicos, aunque evitaban robar teléfonos celulares.
Otro detalle que llamó la atención de los investigadores fue que los delincuentes sustraían los DVR donde quedaban registradas las imágenes de las cámaras de seguridad. Además, algunos de los integrantes se comunicaban entre sí utilizando rangos policiales, una característica que se repite en otros hechos atribuidos a la organización.
Para vincular al imputado con estos dos nuevos robos, la Fiscalía incorporó evidencia obtenida por la Comisión de Investigación Judicial, análisis de cámaras de seguridad, reportes telefónicos, impactos de antenas y pericias realizadas por la Oficina de Investigación de Telecomunicaciones del Ministerio Público.
Sin oposición de la defensa particular, el juez de Garantías dio por formulados los nuevos cargos. La investigación forma parte de una estrategia impulsada por el Ministerio Público Fiscal para unificar causas con características similares y avanzar de manera coordinada sobre una serie de robos agravados que mantienen en alerta a la región por su nivel de organización y violencia.