Un hombre quedó imputado por estrago culposo luego de que la acumulación clandestina y presuntamente negligente de material pirotécnico en un inmueble de General Roca terminara en una combustión seguida de una explosión, con daños en la estructura edilicia y en viviendas y vehículos de vecinos. La acusación sostiene que el imputado era el responsable del lugar y de garantizar la seguridad de las actividades que allí se desarrollaban.
El episodio ocurrió alrededor de las 12:03 en calle Rodhe 1820, cuando la situación se salió de control y el material almacenado comenzó a combustionarse. La investigación sostiene que el hombre había guardado los elementos sin cumplir con las medidas de seguridad ni con las exigencias establecidas por las normas municipales y la legislación nacional sobre armas y explosivos.
Y no se trataba de unos pocos fuegos artificiales guardados en un rincón. Según detallaron la fiscal Jessica González y la adjunta Analía Cofré, en el lugar había cinco iniciadores pirotécnicos, un detonador, unos 20 petardos, una munición de mortero, dos morteros, dos paquetes de baterías, una máquina de chispa fría y una torta de fuegos artificiales.
La escena se completaba con otros elementos utilizados para manipular y activar el material. En el patio fue encontrada una Peugeot Partner y, dentro de la camioneta, una consola MX destinada a la detonación de los artefactos. Para la Fiscalía, la disposición de esos elementos también evidenciaba una falta de las condiciones mínimas de seguridad.
La consecuencia fue un episodio que pudo haber terminado mucho peor. La acumulación de material derivó en una combustión general que fue seguida por una explosión, provocando la destrucción de parte de la estructura del inmueble y daños en casas y vehículos ubicados en las inmediaciones.
La Fiscalía llevó a la audiencia una importante cantidad de elementos para respaldar la acusación en esta etapa: actas de la Comisaría 3ª, informes de Bomberos y de la Brigada de Explosivos, denuncias realizadas por vecinos, pericias del Gabinete de Criminalística y documentación aportada por el Municipio de General Roca.
También fueron incorporados informes de la Superintendencia de Bomberos y de Protección de Riesgos de la Dirección General de Protección Federal, además del trabajo realizado por el Cuerpo de Investigación Judicial de la Policía de Río Negro, que analizó cámaras de seguridad y videos relacionados con el hecho.
Con esos elementos, las fiscales solicitaron que se tengan por formulados los cargos por “estrago culposo”, en los términos de los artículos 189, primer párrafo, y 45 del Código Penal. La defensa particular del acusado no presentó objeciones a lo planteado por el Ministerio Público Fiscal.
Finalmente, el juez de Garantías Gustavo Quelín tuvo por formulados los cargos. La investigación deberá ahora avanzar sobre las circunstancias en las que se almacenó el material, las condiciones de seguridad existentes en el lugar y las responsabilidades derivadas de un episodio que convirtió una acumulación ilegal y negligente de pirotecnia en una explosión que terminó afectando a vecinos que nada tenían que ver con esa actividad.