Una Toyota Hilux robada en Mendoza, con documentación trucha y una operación pactada por Facebook terminaron destapando una millonaria estafa que ahora apunta a una familia de gitanos de Neuquén. Una pareja cipoleña entregó 23 millones de pesos por la camioneta y dejó un saldo de otros 12 para esta semana. Mientas intentaron avanzar con la transferencia, saltó que el vehículo tenía orden de secuestro. Al conocer esta situación, hizo la denuncia y la Policía logró detener a un joven neuquino integrante de la banda.
La historia comenzó de una manera que, a esta altura, ya no sorprende: una publicación en Facebook ofrecía una Toyota Hilux blanca, modelo 2023, por $35 millones. Para una pareja de Cipolletti parecía una oportunidad y decidieron avanzar con la compra. El jueves pasado pusieron sobre la mesa una cifra millonaria. Entregaron $23 millones y acordaron completar otros $12 millones una vez que estuvieran dadas las condiciones para concretar la transferencia del vehículo.
La camioneta quedó en poder de los compradores. Sin embargo, antes de entregar el resto del dinero decidieron hacer algo que terminó siendo clave: verificar que todo estuviera en regla. Primero consultaron con una gestora y luego fueron hasta el Registro Automotor de Allen. Allí apareció la primera alarma. La documentación presentada para respaldar la operación no sería auténtica y, además, sobre la Hilux pesaba un pedido de secuestro vigente.
Pero la situación era todavía más grave. Las averiguaciones permitieron establecer que la camioneta había sido robada en Mendoza. Lo que para los compradores había comenzado como una compraventa millonaria terminó transformándose en una investigación penal que ahora intenta reconstruir todo el circuito del vehículo. Y en ese momento apareció el dato que terminó de darle un giro inesperado a la historia.
Ayer, alrededor de las 19:30, el joven que había realizado la operación junto con su pareja se presentó en la Comisaría 24° de Cipolletti para denunciar lo ocurrido. Mientras los investigadores comenzaban a intervenir, el supuesto vendedor cometió un error que puede terminar siendo determinante para la causa: regresó a buscar los $12 millones que todavía faltaban pagar.
El hombre llegó confiado en que el negocio seguía en pie y que el dinero estaba disponible. Pero los compradores ya habían descubierto la maniobra y solicitaron la presencia policial. El joven gitano terminó trasladado a la unidad policial y quedó detenido por estafa. Durante las diligencias también fue secuestrada la Toyota Hilux y la documentación apócrifa.
Los investigadores no solamente buscan determinar qué papel cumplía el detenido. También intentan establecer quién publicó la camioneta en Facebook, quién entregó la documentación, quién trasladó el vehículo desde Mendoza y quiénes participaron del millonario negocio. Por eso, la pesquisa apunta ahora a reconstruir una cadena que comienza con una camioneta denunciada como robada en Mendoza y termina en una operación de $35 millones en Cipolletti.
Ahora la Justicia rionegrina deberá determinar si se trató de una estafa aislada o si, detrás de la publicación y de la documentación trucha, existe una estructura con conexiones entre Neuquén, Río Negro y Mendoza.