ESTAFA POR FACEBOOK

Pagó 600 mil a un gitano por una Hilux que nunca le entregó

El comprador viajó desde Buenos Aires a cerrar la operación por la camioneta que vio en Facebook.
lunes, 11 de enero de 2021 · 20:54

Las redes sociales se transformaron en una vía de gran utilidad para comprar y vender productos. Así fue como un comprador de Buenos Aires vio una Toyota Hilux que le gustó y se ilusionó con poder comprarla. Luego de varias llamadas por teléfono, viajó a Roca, donde finalmente acordó el precio de compra y entregó una gran parte del dinero a modo de seña hasta hacer los papeles, pero estos nunca se pudieron concretar. Cansado de esperar, hizo la denuncia correspondiente y brindo detalles del vendedor de origen gitano que vende autos a la vera de la Ruta 22.

El hecho sucedió hace ya 3 meses, cuando el comprador viajó con el dinero en efectivo para hacer la operación. En un primer momento llegó al sitio donde lo esperaba el vendedor, le mostró la camioneta y quedó muy satisfecho. Incluso hasta regateó un poco el precio como se hace en la compra y venta de autos. Finalmente, ambos se pusieron de acuerdo y sellaron el precio en 700 mil. 

Pero como en pandemia el Registro del Automotor atiende por turno, decidieron que con una entrega ya podía señar la camioneta y esperar a realizar la transferencia para completar el valor acordado. Así fue como entregó 600 mil pesos con la promesa de al otro día finalizar los papeles. Pero surgió algo impensado para el comprador, es que la camioneta estaba inhibida y estaba imposibilitada de cambiar de titular.

La denuncia por estafa no la realizó en el momento porque el vendedor mantuvo su engaño. Le aseguró que desconocía esta situación y que en unos días lo iba a solucionar. Pero el tiempo fue pasando, el hombre debía regresar a Buenos Aires y antes de irse recibió una nueva promesa del gitano que consistía en entregarle otra Hilux que estaba por recibir, que incluso era más nueva, pero que le mantendría el precio.

A modo de gentileza, también se ofreció a llevársela hasta Buenos Aires para que no tenga que volver a viajar a la región. Sin embargo los meses pasaron y siempre que se comunicaba por teléfono surgía una nueva excusa para no entregar la camioneta.

Aprovechando las vacaciones, el hombre volvió a Roca y se presentó en la casa del gitano, a la vera de la Ruta 22, pero esta vez el vendedor desconoció la operación. Sin más que hacer, el comprador fue a la Comisaría 3ª y radicó una denuncia por estafa en la que dejó asentado cada cosa que sucedió y aportó el nombre, apellido y dirección de gitano en cuestión.

 

 

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