Las 8 formas de bullying en Argentina y los daños psicológicos

El bullying se manifiesta en 8 conductas (hostigamiento, intimidación, amenazas, coacciones, bloqueo social, exclusión social, manipulación social, agresiones.
martes, 16 de junio de 2015 · 15:23
Desde la Asociación Civil Ciudades Sin Bullying que preside la Dra. en Psicología Guillermina Rizzo, vienen alertando sobre el aumento de la violencia, y proponen un espacio curricular específico para abordar la temática de los vínculos, pues considera que de esta manera se evitarían los noviazgos violentos en la adolescencia, los casos que terminan con un acta de defunción en la edad adulta; con urgencia debería haber una materia dedicada a la convivencia en la que se trabajen habilidades sociales indispensables para la vida y el ámbito laboral.
Integrantes de la ONG recorren distintas ciudades trabajando sobre la problemática del bullying y durante un año encuestaron 1668 alumnos de distintas ciudades, de escuelas secundarias del país, exceptuando los cursos que egresan, es decir los que cursan el último año. La encuesta fue diseñada en la Universidad Politécnica de Madrid (revalidada por Editorial TEA en Argentina). Dicho instrumento indaga la prevalencia del bullying que se manifiesta a través de 8 (ocho) conductas y la prevalencia de daños psicológicos, anticipando problemáticas de Salud Pública.
"El problema se agrava cuando docentes y familia minimizan las actitudes de acoso por parte de los pares, y cuando desde el Estado no hay una política pública específica y sostenida”
En este sentido, mediante dicho estudio se pretende identificar, diagnosticar, prevenir y tratar el Bullying y los daños psicológicos más frecuentemente asociados a estas conductas.  
La encuesta se compone de dos partes: la primera consta de 50 preguntas en las que la persona evalúa la frecuencia con que se practican contra él/ella diferentes conductas de hostigamiento psicológico. En la segunda parte se le pide que señale la existencia de síntomas psicológicos y psicosomáticos mediante 44 afirmaciones que evalúan los daños psicológicos que se corresponden con las definiciones que el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos mentales DSM-IV proporciona sobre los cuadros que se dan habitualmente con las situaciones de acoso psicológico.

 

Análisis de los datos

1-Factor Hostigamiento:
El 39,3% padece conductas de acoso escolar que consisten en acciones de hostigamiento y acoso psicológico y que se manifiestan mediante el desprecio y la falta de respeto y de consideración por la dignidad del adolescente. El desprecio, el odio, la ridiculización, la burla, el menosprecio, los apodos, la crueldad, la manifestación gestual del desprecio y la imitación burlesca son los indicadores de esta escala. 

2-Factor Intimidación:
El 30,6 de los encuestados "es blanco de conductas intimidatorias”. Dichas acciones están constituidas por conductas intimidatorias propiamente dichas, amenazas y coacciones. La más presente en mujeres. 30 de cada 100 es víctima de conductas de acoso escolar en las que son perseguidos/as amilanados/as, amedrentados/as, o que tienden a "consumir emocionalmente a la víctima” mediante una acción intimidatoria. Con ella quienes acosan buscan inducir el miedo en el adolescente. Sus indicadores son acciones de intimidación, amenaza, hostigamiento físico intimidatorio o acoso a la salida. 

3-Factor Amenazas:
También, sufren Amenazas a la integridad, es decir conductas de acoso escolar que buscan atemorizar mediante las amenazas contra la integridad física del chico o de su familia o mediante la extorsión. 22,5.


4-Factor Coacciones:
4 de cada 10  padecen  "Coacciones”, es decir conductas de acoso escolar en las que el/la que las ejerce pretende que la víctima realice actos contra su voluntad. Mediante estas conductas quienes acosan a la víctima realizan un dominio y un sometimiento total de su voluntad. Este sometimiento proporciona diferentes beneficios a los que fuerzan o tuercen la voluntad del adolescente acosado, pero sobre todo poder social. Los que acosan son percibidos como poderosos por la víctima y sobre todo por los demás que presencian el doblegamiento del joven. Con frecuencia las coacciones implican que el adolescente sea víctima de vejaciones, abusos o conductas sexuales no deseadas que debe silenciar por miedo. 
Esta escala arrojó un resultado del 44%, la misma debe encender una señal de alerta respecto a la posible existencia de estas conductas, las cuales suelen ser vivenciadas de un modo culposo por la víctima. 

 

5-Factor Bloqueo Social: 

Bloqueo social: involucra aquellas acciones de acoso escolar que buscan bloquear socialmente al joven. Todas ellas persiguen el aislamiento social del adolescente y la marginación impuesta por estas conductas de bloqueo. Así, las prohibiciones de jugar en un grupo, de hablar o comunicarse con otros o de que nadie hable o se relacione con él son indicadores que apuntan un intento por parte de otros de quebrar la red social de apoyos del adolescente. 
En el análisis factorial apareció dentro de este grupo de acciones el meterse con la víctima para hacerle llorar. Esta conducta busca presentar socialmente al joven entre el grupo de iguales como alguien flojo, indigno, débil, indefenso, estúpido, llorón, "marica”, etc. El hacer llorar el chico ayuda a desencadenar socialmente en su entorno un fenómeno de estigmatización secundaria conocido como mecanismo de chivo expiatorio. Alrededor de un 40% sufre este tipo de tratamiento por su grupo de pares.

6-  Factor Exclusión Social:
Esta escala arrojó un resultado del 34,2%.  Son las acciones de acoso escolar que buscan excluir de la participación al adolescente. El "vos no” es el centro de estas conductas con las que el grupo que acosa segrega socialmente al joven. Al "ningunearlo”, tratarlo como si no existiera, aislarlo, impedir su expresión, impedir su participación en juegos, etc. se produce el vacío social en su entorno. 


7-  Factor Manipulación Social:
 Dicho componente arroja como resultado del 25,6%.  Esta escala permite evaluar aquellas conductas de acoso escolar que pretenden distorsionar la imagen social del adolescente y "envenenar” a otros contra él. Con ellas se trata de presentar una imagen negativa, distorsionada y cargada negativamente de él. Se cargan las tintas contra todo cuanto hace o dice la víctima, o contra todo lo que no ha dicho o hecho. No importa lo que haga, todo es utilizado y sirve para inducir el rechazo de otros. A causa de esta manipulación de la imagen social del joven acosado muchos otros se suman al "gang” o "jefe de la pandilla” del acoso de manera involuntaria, percibiendo que el adolescente victimizado merece el acoso que recibe, incurriendo en el error básico de atribución.
Debemos tener presente que estos factores analizados cuando no son abordados oportunamente suelen desembocar en los tantos hechos trágicos que se han dado en el mundo.


8-Factor Agresiones:
Por último el factor que se evaluó fue Agresiones: con un resultado del 26,1%. Mediante dicha escala se evalúan  conductas directas de agresión ya sea física o psicológica. Es de resaltar que en el análisis factorial aparecen saturando en el componente ambos tipos de violencia: la física y la psicológica. Se trata de la escala que evalúa la violencia más directa contra la víctima aunque no sea siempre la más lasciva psicológicamente.
Las agresiones físicas, la violencia, el robo o deterioro a propósito de sus pertenencias, los gritos, los insultos, el reírse de él… son los indicadores de esta escala que orientan la actuación más urgente a la hora de proteger físicamente a la víctima que está siendo objeto de ellas.


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