La crisis que atraviesa PAMI volvió a encender una señal de alarma entre los prestadores de salud. Esta vez fue Rubén Kowalyszyn, presidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica y director de la Clínica Viedma, quien describió un panorama crítico para miles de jubilados con cáncer. Según afirmó, el organismo mantiene un vademécum "absolutamente restrictivo" que impide el acceso a tratamientos oncológicos desarrollados en los últimos años, obligando a muchos pacientes a iniciar largos procesos judiciales para recibir la medicación que necesitan.
El especialista explicó al medio local Noticias Net que el problema ya no pasa únicamente por los tiempos administrativos, sino por la falta de actualización de los tratamientos disponibles. Aunque el plan oncológico de PAMI garantiza una cobertura del 100 por ciento, esa promesa, aseguró, se sostiene sobre esquemas terapéuticos que quedaron desactualizados. "Muchos pacientes necesitan medicamentos innovadores y no los tienen cubiertos. La única alternativa termina siendo presentar un recurso de amparo para que un juez ordene la cobertura", sostuvo durante una entrevista en Radio Noticias.
Pero la crisis no golpea solamente a los afiliados. Las clínicas privadas también enfrentan un escenario económico cada vez más difícil porque los valores que paga PAMI quedaron muy por debajo de los costos reales de las prestaciones. "El ajuste es brutal tanto para los afiliados como para los prestadores", resumió el médico, quien comparó la situación con "querer comprar un kilo de pan con el dinero que apenas alcanza para un cuarto". Según explicó, esa brecha hace cada vez más complejo sostener la calidad de la atención.
Además, el referente de la oncología aseguró que la restricción en la cobertura de medicamentos de última generación ya no es un problema exclusivo de PAMI. De acuerdo con su experiencia, algunas empresas de medicina prepaga comenzaron a replicar criterios similares para limitar el acceso a terapias innovadoras, una tendencia que preocupa a los especialistas por el impacto que puede tener sobre pacientes con enfermedades de alta complejidad.
Mientras tanto, los centros de salud intentan evitar que la crisis termine afectando directamente a quienes más lo necesitan. Aunque algunas instituciones redujeron guardias o restringieron derivaciones como forma de visibilizar el conflicto, existe un fuerte compromiso ético para no abandonar a los pacientes oncológicos. Sin embargo, advirtió que ese esfuerzo tiene un límite si no aparecen respuestas concretas desde el Estado.
Por eso, el presidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica pidió una actualización urgente del vademécum de PAMI y reclamó que las autoridades nacionales revisen los valores que reciben los prestadores. También convocó a los afiliados y a sus familias a realizar los reclamos en las delegaciones del organismo para exigir el acceso a tratamientos modernos.