Las autoridades de Chile elevaron el nivel de vigilancia sobre el complejo volcánico Nevados de Chillán luego de registrar una serie de explosiones asociadas a emisiones de ceniza, gases y material piroclástico en el cráter activo. Según informó el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin), durante los últimos días se observaron al menos cinco pulsos eruptivos de baja magnitud, acompañados por columnas que alcanzaron hasta 200 metros de altura sobre el cráter.
Los eventos fueron detectados por los sistemas de monitoreo de la Red Nacional de Vigilancia Volcánica (RNVV), que mantiene un seguimiento permanente de uno de los macizos más activos de la cordillera andina. Ante este escenario, el nivel técnico de alerta permanece en amarillo, una categoría que indica variaciones en la actividad del volcán por encima de sus parámetros habituales y que obliga a reforzar el monitoreo científico.
Qué implica para Neuquén y el norte de la Patagonia
Aunque el volcán se encuentra en territorio chileno, su evolución es seguida con atención desde la Argentina debido a la proximidad con la provincia de Neuquén y a los antecedentes de dispersión de ceniza volcánica hacia el lado argentino de la Cordillera.
Dependiente del Ministerio de Economía de la Nación, el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) forma parte de los organismos que monitorean la actividad volcánica regional y evalúan de manera permanente cualquier fenómeno que pueda tener impacto transfronterizo. Por el momento, no existen reportes de caída de ceniza ni alertas para localidades neuquinas. Sin embargo, los especialistas recuerdan que la dirección de los vientos puede ser determinante en caso de que se produzcan emisiones de mayor intensidad.
La experiencia de erupciones anteriores en la Patagonia demuestra que la ceniza volcánica puede afectar la conectividad aérea, la circulación por rutas, la actividad turística e incluso algunas producciones regionales cuando las condiciones meteorológicas favorecen su desplazamiento hacia Argentina.
Los especialistas descartan una erupción mayor en el corto plazo
Desde la RNVV de Chile explicaron que la actividad observada hasta el momento se mantiene dentro de un escenario de vigilancia reforzada y que no existen indicios de una erupción de gran magnitud en el corto plazo. No obstante, las explosiones registradas evidencian una dinámica interna activa y justifican la permanencia de la alerta amarilla. Los expertos estiman que el área de posible impacto directo se concentra en las inmediaciones del cráter, en un radio cercano a un kilómetro.
Las autoridades chilenas también dispusieron medidas preventivas para las comunas cercanas al volcán y recomendaron a residentes y turistas mantenerse informados únicamente a través de los canales oficiales.
Un volcán bajo observación constante
Nevados de Chillán integra un complejo volcánico ubicado en la región de Ñuble, en el centro-sur de Chile. Se trata de uno de los sistemas más vigilados del país debido a su historial eruptivo reciente y a la presencia de poblaciones, centros turísticos y corredores internacionales en su área de influencia.
Por ahora, la actividad se mantiene estable dentro de los parámetros considerados por la alerta amarilla. Sin embargo, tanto el Sernageomin como la RNVV continúan realizando evaluaciones permanentes para detectar cualquier cambio que requiera nuevas medidas preventivas.