¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

Hacia lo más alto: el cielo y los paisajes nocturnos de Neuquén revelan otra cara del turismo en la provincia

Sin las luces de las grandes ciudades, distintos rincones neuquinos encuentran en la noche una nueva forma de atraer visitantes, conectar con la naturaleza y redescubrir el territorio. En silencio, con la Luna y las estrellas.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
Viernes, 26 de junio de 2026 a las 16:17
PUBLICIDAD
Localidades libres de contaminación lumínica permiten apreciar la Vía Láctea y otros fenómenos astronómicos en el cilo nocturno de Neuquén - Foto: Neuquén Informa

Sin dejar de mencionar el presente y futuro promsirio de Vaca Muerta, Neuquén es reconocida por sus volcanes, lagos, bosques y montañas. Y cuando cae el sol aparece una postal menos conocida de nuestra provincia: la de sus cielos nocturnos. En diferentes puntos del territorio, la escasa contaminación lumínica permite observar con nitidez la Vía Láctea, constelaciones y fenómenos astronómicos que convierten a la noche en una experiencia turística en sí misma.

Una noche para quedarse bien despierto

Desde las araucarias milenarias de la región del Pehuén hasta los paisajes volcánicos de Caviahue-Copahue, el firmamento se convierte en un escenario que invita a detenerse, contemplar y valorar un patrimonio natural que muchas veces pasa inadvertido durante el día.

El cielo y las estrellas reflejadas nítidamente en un lago de aguas calmas - Foto: Neuquén Informa

La propuesta también abre nuevas oportunidades para comunidades del interior provincial. El crecimiento del astroturismo genera movimiento económico, impulsa emprendimientos vinculados a la fotografía y las excursiones nocturnas, y promueve formas de turismo sustentable que ponen en valor recursos naturales sin necesidad de grandes intervenciones.

En localidades del Alto Neuquén, como Las Ovejas y la zona de Los Bolillos, las condiciones climáticas y geográficas ofrecen escenarios privilegiados para observar el cielo. La baja humedad, la escasa densidad poblacional y la reducida contaminación lumínica permiten experiencias cada vez más buscadas por viajeros que priorizan el contacto genuino con la naturaleza.

El cielo neuquino desde una laguna Melliza Superior cubierta de esferas de hielo, en las inmediaciones de Caviahue-Copahue - Foto: Neuquén Informa / Andrea Heis

La reciente difusión de imágenes captadas en Caviahue-Copahue, donde se combinaron fenómenos naturales excepcionales con la inmensidad de la Vía Láctea, volvió a mostrar el potencial de estos paisajes y el interés creciente que despiertan dentro y fuera de la provincia.

Más allá de las fotografías espectaculares, la propuesta invita a recuperar algo simple y cada vez más escaso: la posibilidad de mirar hacia arriba, de hacer una pausa en medio de la vorágine. En tiempos marcados por la velocidad y la sobreexposición a las pantallas, los cielos de Neuquén ofrecen una experiencia de contemplación que conecta con el territorio, la ciencia y la dimensión humana de sentirse parte de algo mucho más grande.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD