Mientras el oleoducto que unirá Vaca Muerta con la costa rionegrina avanza a paso firme, otra obra comenzó a convertirse en el verdadero emblema del proyecto. En Punta Colorada ya toman forma seis gigantescos tanques de almacenamiento que, por sus dimensiones y capacidad, figurarán entre los más grandes de Sudamérica y serán una pieza clave para que el petróleo argentino llegue a nuevos mercados internacionales.
El desarrollo forma parte del proyecto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur), la megaobra de infraestructura que contempla un oleoducto de 437 kilómetros entre Neuquén y la costa atlántica de Río Negro. Allí se construye una moderna terminal de exportación que recibirá el crudo de la Cuenca Neuquina, lo almacenará y luego lo cargará en enormes buques petroleros con destino a distintos países.
Cada uno de los seis tanques tendrá una capacidad de 120.000 metros cúbicos de petróleo, una dimensión que impresiona incluso dentro de la industria energética. Las estructuras alcanzarán unos 82 metros de diámetro y cerca de 35 metros de altura, para lo cual fue necesario utilizar más de 1.500 toneladas de acero, alrededor de 30.000 bulones y más de un millón de pulgadas de soldaduras en cada unidad.
El responsable de Ingeniería y Construcción del proyecto, Javier Bilotte, aseguró en el medio Argen Ports, que estos tanques representan el mayor desafío técnico de toda la obra. Además de su tamaño, el proyecto incluye la construcción de un sistema offshore con modernas monoboyas y la coordinación simultánea de múltiples frentes de trabajo a lo largo del trazado del oleoducto.
Una vez en funcionamiento, los tanques permitirán mantener un flujo constante de petróleo entre el oleoducto y la terminal marítima. Ese sistema será fundamental para abastecer a los buques VLCC (Very Large Crude Carriers), considerados los petroleros más grandes del mundo, capaces de transportar hasta dos millones de barriles de crudo en un solo viaje, una capacidad inédita para las exportaciones argentinas.
Detrás de esta obra también hay un cambio de estrategia en la industria. Las principales compañías que operan en Vaca Muerta decidieron asociarse para desarrollar una infraestructura común que incremente la capacidad de exportación y reduzca los costos logísticos. La utilización de estos gigantes del mar permitirá transportar mayores volúmenes de petróleo a menor costo por barril, mejorando la competitividad del crudo argentino.
Con los primeros tanques elevándose sobre la costa rionegrina, el proyecto VMOS empieza a mostrar la magnitud de una inversión que promete cambiar el mapa energético del país. Si los plazos se cumplen, Punta Colorada dejará de ser solo un punto sobre el Atlántico para convertirse en una de las principales puertas de salida del petróleo de Vaca Muerta hacia el mundo.