La agresión sufrida por un docente de la Escuela Primaria N° 28 "Profesor Próspero Alemandri" de Andacollo encendió las alarmas en la comunidad educativa y motivó la suspensión de clases durante este martes para abordar la situación de manera integral.
Desde el Consejo Provincial de Educación (CPE) confirmaron que se activaron los dispositivos de acompañamiento previstos para este tipo de casos y que el trabajo involucra tanto a equipos técnicos como a organismos externos vinculados a la protección de derechos de niños, niñas y adolescentes.
En diálogo con el programa La segunda mañana por AM550, la directora del Equipo de Apoyo y Orientación Profesional a las Instituciones Educativas (EAOPIE), Pilar Durán, confirmó que se trató de una situación de violencia física contra un docente, aunque evitó brindar detalles por tratarse de un menor de edad. "Es una situación que se pudo abordar desde todos los dispositivos que tenemos como parte del Consejo Provincial de Educación", señaló.
Pilar Durán, directora del Equipo de Apoyo y Orientación Profesional a las Instituciones Educativas (EAOPIE), explicó que el abordaje incluye acompañamiento al docente, intervención con la familia y trabajo institucional para restablecer la convivencia.
La funcionaria destacó además que recientemente entró en vigencia la reglamentación de la Ley 3522, que establece el Plan de Protección Integral para los Trabajadores de la Educación, una herramienta que permite fortalecer las intervenciones ante situaciones de violencia dentro de las escuelas.
Según explicó, el trabajo se desarrolla en dos niveles. Por un lado, se acompaña a la institución educativa mediante equipos directivos, supervisores y profesionales especializados. Por otro, se articula con organismos externos para intervenir sobre las situaciones familiares y sociales que puedan estar vinculadas al hecho.
"La reglamentación nos permite involucrar a otras instituciones en este proceso y trabajar también desde la corresponsabilidad parental que amerita la situación al tratarse de un menor", sostuvo.
Durán remarcó que el abordaje no se limita al estudiante involucrado, sino que alcanza a toda la comunidad educativa.
"Son situaciones que movilizan no solamente al grado al que asiste el niño, sino también a toda la institución y a los docentes. Hay que repensar los dispositivos y trabajar en la reparación de estas conductas", afirmó.
Durante la jornada de este martes, supervisores, equipos técnicos y docentes mantuvieron reuniones para definir las acciones a seguir y planificar el acompañamiento institucional.
La intervención también contempla el análisis del contexto familiar y la articulación con equipos psicosociales y organismos de protección de derechos. "Hay un contexto familiar que también hay que abordar y que puede dar indicios de este tipo de situaciones dentro de las escuelas", señaló.
Sin expulsión
Consultada sobre las posibles medidas respecto del alumno involucrado, la directora del EAOPIE sostuvo que el sistema educativo mantiene una mirada integral sobre las infancias y adolescencias y descartó respuestas automáticas como la expulsión. "No vamos a separar a ningún alumno de la escuela sin haber armado estrategias para poder trabajar con quien lo necesita", indicó.
En ese sentido, explicó que la intervención también contempla el análisis del contexto familiar y la articulación con equipos psicosociales y organismos de protección de derechos. "Hay un contexto familiar que también hay que abordar y que puede dar indicios de este tipo de situaciones dentro de las escuelas", señaló.
Durán aclaró además que no es la primera vez que el sistema educativo enfrenta episodios de estas características, aunque destacó que actualmente existen más herramientas para intervenir de manera inmediata. "Las situaciones de violencia no son nuevas. Hoy contamos con más dispositivos para abordar todas las aristas de estos hechos, acompañar a docentes y directivos, y actuar de manera mucho más rápida y complementaria", concluyó.