Bariloche sigue expandiéndose y ahora apuesta a un proyecto que promete cambiar para siempre la forma de vivir en la ciudad. Se trata de Bariloche del Este, un megaproyecto urbanístico que comenzó a comercializar una nueva etapa con lotes desde 36.000 dólares y que propone un modelo cada vez más buscado en las grandes ciudades del mundo: la denominada "ciudad de 15 minutos", donde trabajo, educación, salud, comercios y espacios recreativos se encuentran a pocos minutos de distancia.
El lanzamiento corresponde al barrio Los Principios Etapa Norte, que pondrá a la venta 118 terrenos de entre 300 y 700 metros cuadrados, con servicios subterráneos y obras de pavimentación en marcha. Según informaron los desarrolladores, los valores parten desde los 36.000 dólares para operaciones al contado, mientras que también existe un plan de financiación con un anticipo del 40% y cuotas en pesos ajustadas por el índice CAC.
El emprendimiento forma parte de un desarrollo urbano de 132 hectáreas, emplazado dentro del ejido de San Carlos de Bariloche y con vistas al lago Nahuel Huapi y a la Cordillera de los Andes. Su ubicación estratégica, a pocos minutos del centro, del aeropuerto, de la terminal de ómnibus y del acceso al cerro Catedral, lo posiciona como uno de los proyectos inmobiliarios más ambiciosos de la Patagonia.
Pero el verdadero diferencial va más allá del negocio inmobiliario. Los impulsores buscan crear un distrito donde los vecinos puedan resolver la mayor parte de sus actividades cotidianas sin depender del automóvil. La propuesta contempla la construcción de viviendas, áreas comerciales, establecimientos educativos, centros de salud, parques lineales, oficinas públicas e incluso una futura Ciudad Judicial y un nuevo Centro Cívico.
El concepto de "ciudad de 15 minutos", impulsado a nivel internacional por el urbanista francés Carlos Moreno, apunta a mejorar la calidad de vida reduciendo los tiempos de traslado y fomentando la movilidad peatonal y en bicicleta. Esa idea fue tomada como eje del desarrollo, que busca responder a una demanda creciente de familias que eligen instalarse de manera permanente en Bariloche y no solo utilizar la ciudad como destino turístico.
El crecimiento sostenido del mercado inmobiliario patagónico acompaña este fenómeno. En los últimos años, la región dejó de ser un lugar elegido únicamente para las vacaciones y comenzó a consolidarse como una alternativa para vivir todo el año, impulsada por la búsqueda de mayor contacto con la naturaleza, mejores condiciones ambientales y una nueva forma de trabajo que permite desempeñar tareas a distancia.