Bariloche se prepara para afrontar una temporada de invierno con un escenario inesperado: llegarán menos turistas que el año pasado, pero el sector espera que quienes visiten la ciudad permanezcan más tiempo y dejen una mayor inyección económica. Esa es la principal conclusión del último Informe de Coyuntura y Competitividad Turística elaborado por la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche (Aehgb), que proyecta una temporada estable pese al contexto económico.
Según el relevamiento, entre julio y septiembre arribarán unos 473.000 pasajeros, un 1,5% menos que en el invierno de 2025. Sin embargo, el panorama mejora al analizar otros indicadores. La estadía promedio crecería hasta ubicarse entre cuatro y cinco noches por visitante y el gasto turístico directo alcanzaría los 279.000 millones de pesos, con una mejora real del 1%. En otras palabras, llegarán menos personas, pero cada turista gastará más y permanecerá más tiempo en la ciudad.
Desde la Aehgb explicaron que buena parte de esa expectativa está vinculada al cambio en el perfil del visitante. El presidente de la entidad, Martín Lago, señaló que se espera la llegada de unos 50.000 turistas brasileños y un mayor flujo de argentinos de alto poder adquisitivo. Ese escenario favorecería principalmente a hoteles de tres, cuatro y cinco estrellas, mientras que los establecimientos orientados al turismo de clase media muestran una demanda más moderada.
No obstante, el sector reconoce que todavía existen desafíos importantes. El principal obstáculo continúa siendo el elevado costo de los pasajes aéreos, tanto para vuelos nacionales como internacionales, una situación que limita el crecimiento de la demanda. Aun así, los empresarios proyectan niveles de ocupación cercanos al 80%, similares a los registrados durante el invierno pasado.
Otro factor que mantiene en vilo a Bariloche es la nieve. Aunque el Cerro Catedral ya recibió entre 10 y 36 centímetros de nieve nueva en las zonas altas y continúa produciendo nieve técnica cuando las condiciones climáticas lo permiten, los operadores coinciden en que la llegada de nevadas más intensas será determinante para impulsar las reservas de último momento y garantizar una apertura plena de las pistas de esquí.
El informe también refleja el fuerte contraste con los meses previos. En mayo, la actividad turística sufrió una caída del 11,9% en los arribos y del 24,3% en el segmento aerocomercial, mientras que el gasto total retrocedió un 15,3%. Ahora, el sector apuesta a que las vacaciones de invierno reviertan esa tendencia y permitan sostener uno de los motores económicos más importantes de Bariloche, siempre que el clima acompañe y la nieve termine de hacer su trabajo.