La polémica por los pinos de la Costanera de Bariloche sumó un nuevo capítulo. Mientras un video viral que muestra el impactante antes y después de la tala volvió a encender la bronca de muchos vecinos, el Servicio Forestal Andino infraccionó a la Municipalidad por haber cortado árboles sin autorización y desde la comuna buscan defenderse.
La historia comenzó hace menos de dos semanas. Después de fracasar en su intento de impulsar una consulta popular para que los vecinos respaldaran la medida, el intendente Walter Cortés decidió avanzar igual. Vestido con mameluco y motosierra en mano, participó personalmente del operativo para derribar los enormes pinos que durante más de seis décadas formaron parte de una de las postales más conocidas de la ciudad.
Según sostuvo el jefe comunal, los árboles ya habían cumplido su ciclo. Además, argumentó que representaban un peligro para quienes transitan por la avenida 12 de Octubre debido al riesgo de caída de ramas durante los temporales de viento. "Bariloche tiene que mostrar el lago Nahuel Huapi", insistió el mandatario municipal al defender una decisión que desde el primer día dividió aguas entre quienes apoyan recuperar la vista al lago y quienes consideran que se destruyó parte del paisaje histórico.
Sin embargo, la controversia tomó mayor dimensión el martes cuando el Servicio Forestal Andino confirmó que el municipio se había excedido de lo autorizado. En el acta labrada el 26 de mayo se dejó constancia de que fueron cortados 40 árboles exóticos fuera de los permisos otorgados previamente por el organismo provincial.
Y los números alimentaron la discusión. Mientras la autorización contemplaba la extracción de una cantidad limitada de ejemplares específicos, desde el propio municipio reconocieron que terminaron retirando alrededor de 70 árboles entre la Costanera y otros espacios públicos de la ciudad. La explicación fue tan simple como polémica: aprovecharon el operativo porque movilizar maquinaria y personal tiene un alto costo.
Lejos de retroceder, el Gobierno municipal salió ayer a defender la medida. El subsecretario de Parques y Jardines aseguró que la prioridad era evitar accidentes graves y sostuvo que existía un riesgo concreto de caída de ramas o incluso de árboles completos sobre peatones y automovilistas. Según indicó, por ese sector circulan cerca de mil vehículos por hora y las probabilidades de un incidente eran elevadas.
Mientras tanto, el video que compara la Costanera antes de las motosierras y después de la intervención sigue acumulando reproducciones y comentarios. Para algunos, la ciudad recuperó una vista privilegiada al Nahuel Huapi. Para otros, desapareció una parte irremplazable de la identidad de Bariloche. Lo cierto es que la imagen de los troncos derribados sigue generando ruido.