La historia de Malvina trascendió la Patagonia y emocionó a miles de personas en Argentina y la región. La pequeña cría de puma llegó al mundo en coincidencia con el Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de Malvinas y logró sobrevivir al siniestro vial ocurrido cerca de Villa La Angostura, donde murieron su madre y sus tres hermanos. Durante sus primeras horas de vida encontró calor y contención gracias a una gatita doméstica que la adoptó en uno de los momentos más delicados, antes de quedar bajo el cuidado de especialistas del Parque Nacional Nahuel Huapi, en Bariloche.
En las próximas horas, a casi dos meses de haber llegado al mundo, Malvina tendrá un nuevo comienzo: será trasladada a un bioparque y refugio de conservación ubicado en Allen, en el Alto Valle rionegrino, donde continuará su desarrollo con seguimiento veterinario y atención especializada.
Cómo es el refugio preparado para conservar fauna amenazada
La Fundación Bubalcó Patagonia funciona sobre un predio de 34 hectáreas en la Isla 19 de Guerrico, cerca del río Negro. El espacio cuenta con más de 30 años de trayectoria y trabaja especialmente con animales nacidos en cautiverio o rescatados, con una fuerte orientación hacia la conservación de especies animales y vegetales.
El bioparque fue diseñado para que los ejemplares habiten ambientes amplios y naturales, rodeados de vegetación típica de la costa patagónica, con sauces autóctonos, jarillas, cortaderas y coirones. La arquitectura busca integrarse al paisaje para reducir el impacto visual y recrear condiciones similares a los ecosistemas originales de cada especie.
En el caso de Malvina, el traslado representa una oportunidad de crecimiento segura. Los especialistas determinaron que no podrá ser reinsertada en su hábitat natural debido a que fue criada bajo cuidado humano desde muy pequeña, una situación que altera conductas esenciales de caza y supervivencia propias de los pumas.
Qué tendrá en común con su hábitat natural
Aunque ya no volverá a los bosques andinos donde nació, Malvina seguirá viviendo en un entorno con características patagónicas. El predio cuenta con amplios espacios abiertos, vegetación autóctona y sectores acondicionados especialmente para fauna silvestre. El clima del Alto Valle también comparte condiciones secas y frías típicas de la región.
Sin embargo, habrá diferencias inevitables. En la naturaleza, un puma desarrolla instintos de caza, desplazamiento y supervivencia junto a su madre. Malvina perdió esa posibilidad desde sus primeros días de vida. Por eso, en el refugio tendrá alimentación controlada, monitoreo veterinario permanente y un ambiente protegido, lejos de amenazas como el tránsito vehicular o la intervención humana.
La pequeña puma que logró sobrevivir
Gracias a una vecina que la trasladó hasta el centro veterinario de Guillermo Sánchez, en Villa La Angostura, Malvina logró sobrevivir a su nacimiento prematuro. El profesional y la anestesióloga Lorena Sosa le brindaron los primeros cuidados, mientras una gatita doméstica actuó como madre sustituta durante las primeras horas.
Días más tarde fue derivada a San Carlos de Bariloche, donde recibió atención médica, alimentación especial para felinos lactantes prematuros y tratamiento para la lesión en su ojo izquierdo.
Fuentes del Parque Nacional Nahuel Huapi consultadas por Mejor Informado confirmaron que, aunque la lesión evolucionó favorablemente, ese globo ocular no recuperó la visión. Una secuela del impacto a la que la pequeña puma logró sobreponerse gracias a los cuidados médicos y su capacidad de adaptación.
Hoy, Malvina ya no es solamente una cría de puma rescatada. Se transformó en un símbolo de supervivencia y también en un recordatorio de la fragilidad de la fauna patagónica frente al avance humano sobre los ambientes naturales.
En Allen comenzará una nueva vida. Distinta a la que hubiera tenido en libertad, pero en un entorno especialmente preparado para garantizarle protección, cuidados y la posibilidad de desarrollarse con seguridad.