La bronquitis es una inflamación del revestimiento de los bronquios, los conductos que llevan el aire hacia los pulmones. Puede presentarse de manera aguda, cuando aparece repentinamente y suele durar un período corto, o crónica, cuando la inflamación se mantiene durante largos períodos. La enfermedad volvió a estar en el centro de la atención luego de que la actriz y conductora Mirtha Legrand fuera internada por un cuadro de bronquitis.
En el caso de la bronquitis aguda, los síntomas suelen comenzar después de un resfrío u otra infección respiratoria. La tos es uno de los principales signos y puede estar acompañada por producción de mucosidad, dolor de garganta, dolor de cabeza, molestias corporales, fiebre leve, escalofríos, cansancio y molestias en el pecho. También pueden aparecer falta de aire y sibilancias. Aunque el cuadro suele mejorar en una semana o diez días, la tos puede prolongarse durante varias semanas.
La bronquitis crónica, en cambio, es una afección más seria y se encuentra estrechamente relacionada con el tabaquismo. Se caracteriza por una tos productiva que dura al menos tres meses y que se repite durante dos años consecutivos. Además del cigarrillo, la exposición prolongada a contaminación, polvo, gases químicos y otras sustancias irritantes puede aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad.
En la mayoría de los casos, la bronquitis aguda tiene origen viral, por lo que los antibióticos no resultan útiles contra los virus. Los especialistas recomiendan prestar especial atención a la evolución de los síntomas y consultar a un médico cuando la tos está acompañada por fiebre superior a 38 grados, sangre, silbidos o una falta de aire intensa o que empeora. También requieren atención inmediata signos como labios o uñas azulados, palidez, letargo o dificultades para pensar con claridad.
Entre los factores que pueden aumentar el riesgo aparecen el consumo de cigarrillos, la exposición al humo de tabaco, una baja resistencia inmunológica, la exposición laboral a sustancias irritantes y los episodios recurrentes de reflujo gástrico. Los adultos mayores, bebés y niños pequeños también pueden ser más vulnerables frente a las infecciones respiratorias.