En una nueva jornada del programa de asistencia emocional con animales, Burlete visitó los consultorios pediátricos del Hospital Provincial Castro Rendón de Neuquén, generando un espacio de contención y disfrute para niños y niñas que aguardaban su atención médica.
La actividad se desarrolló en un clima lúdico y colorido, con propuestas como dibujos, pintura y hasta un pequeño desfile que invitó a los más chicos a participar y distenderse. Durante la espera, los pacientes pudieron jugar, relajarse y compartir un momento diferente, aliviando la ansiedad propia de la consulta médica.
Desde la organización destacaron la importancia de este tipo de iniciativas, que apuntan a complementar la atención sanitaria con acompañamiento emocional. La presencia de Burlete, con su cercanía y ternura, refuerza la idea de que el cuidado también pasa por generar bienestar, empatía y espacios donde la salud se aborde de manera integral.