La causa que investiga la presunta mala praxis en el caso de Alison Calfunao sumó un giro decisivo: finalmente, la fiscalía autorizó la pericia sobre el corazón que le fue retirado a la joven y que actualmente se encuentra resguardado en el Hospital Italiano de Buenos Aires.
La medida fue dispuesta por la fiscal Lucrecia Verónica Sola, quien tomó intervención tras el apartamiento de Andrés Azar, desplazado luego de una denuncia presentada por la querella por presuntos incumplimientos en la investigación. La decisión cuenta además con el aval del Juzgado Nacional de Rogatorias.
El estudio será realizado por el Cuerpo Médico Forense del Centro de Asistencia Judicial de la Nación, con participación de peritos de parte, entre ellos el reconocido especialista José Milei, propuesto por el equipo jurídico de la familia.
Según detalla la resolución del Ministerio Público Fiscal, la pericia abarcará el material anatomopatológico, preparados histológicos, muestras y documentación vinculada al caso, todos actualmente bajo resguardo del Hospital Italiano. Para ello, también se autorizó el presupuesto correspondiente y se instruyó el traslado del material bajo estrictas condiciones de conservación.
Una historia marcada por la tragedia
El caso de Alison Calfunao conmocionó a Neuquén y al país. La joven madre de 30 años había ingresado en junio de 2025 a la clínica San Lucas para realizarse una ligadura de trompas, una intervención de rutina. Sin embargo, lo que debía ser una cirugía programada se convirtió en una pesadilla.
Durante el procedimiento, Alison sufrió dos paros cardíacos que desencadenaron una cadena de complicaciones críticas. Su estado obligó a un urgente traslado a Buenos Aires, donde permaneció internada en estado delicado.
Las consecuencias fueron devastadoras: los médicos debieron amputarle una pierna y, posteriormente, realizarle un trasplante de corazón para salvarle la vida. Desde entonces, atraviesa un largo proceso de recuperación en una clínica de la capital.
La pericia que puede cambiar todo
La realización de este estudio había sido uno de los principales reclamos de la querella, que sostiene que existen elementos suficientes para profundizar la hipótesis de mala praxis médica.
Ahora, con la intervención de un equipo forense nacional y especialistas de renombre, la pericia sobre el corazón aparece como una prueba clave para determinar qué ocurrió durante la cirugía y si hubo responsabilidades médicas.
El avance de esta medida no solo reencauza la investigación, sino que también abre una nueva etapa en la búsqueda de respuestas para Alison y su familia, que desde hace meses reclaman justicia.
Mientras tanto, el caso sigue generando fuerte repercusión y pone nuevamente bajo la lupa los controles, protocolos y responsabilidades en intervenciones médicas que, en teoría, no deberían implicar riesgos mayores.
La expectativa ahora está puesta en los resultados de la pericia, que podrían ser determinantes para el futuro judicial de una causa que ya marcó un antes y un después en la provincia