El regreso de una excursión por el lago Nahuel Huapi terminó con un gran susto en Villa La Angostura. Un catamarán que trasladaba a unos 25 pasajeros desde el Bosque de Arrayanes hacia Bahía Brava perdió maniobrabilidad tras una falla mecánica y chocó contra unas rocas cercanas a la costa. El impacto provocó golpes y caídas dentro de la embarcación, aunque no dejó heridos de gravedad.
La situación activó un operativo preventivo apenas la nave llegó al puerto. Dos ambulancias aguardaban el arribo para asistir a los pasajeros que presentaban contusiones. Nueve personas fueron trasladadas al hospital local para una evaluación médica y, según informó la empresa, todas recibieron el alta sin lesiones de consideración.
El capitán intentó acercar la embarcación a la costa
José Suárez, uno de los responsables de la empresa, explicó al medio Diario Andino que el capitán detectó el desperfecto cuando comenzaba el viaje de regreso y buscó aproximarse a la orilla para controlar la situación.
"Apenas empezaba el regreso, el capitán se fue hacia la orilla e intentó acercarse a la costa, pero impactó contra unas piedras", relató. También indicó que, como consecuencia del golpe, "algunas personas trastabillaron y otras se cayeron" dentro del catamarán.
El empresario señaló que el casco sufrió una abolladura sobre la línea de flotación, por lo que la estructura principal de la embarcación no resultó comprometida. Esa condición permitió completar el regreso hasta el puerto sin que la situación pasara a mayores.
La empresa confirmó que Prefectura evaluará la nave
Suárez aseguró que la mayoría de los pasajeros derivados al hospital eran adultos mayores y aclaró que la decisión respondió a un criterio preventivo.
"Ninguna sufrió lesiones graves, solamente algunos golpes y contusiones. Por protocolo se decidió que fueran atendidos en el hospital", sostuvo.
Incluso recordó que uno de los viajeros prefería continuar con su itinerario. "No quería ir al hospital porque tenía un vuelo de regreso a Buenos Aires, pero igualmente fue derivado. Afortunadamente no hubo ninguna lesión y solo se trató de un hecho menor", afirmó.
La embarcación permanecerá fuera de servicio mientras avanzan las actuaciones de la Prefectura Naval Argentina. Suárez explicó que técnicos especializados llegarán desde Buenos Aires para revisar en detalle los motores y determinar el origen del desperfecto.
"La nave queda sujeta a lo que disponga Prefectura. Cuando finalicen las inspecciones y se confirme que todo está en condiciones, se autorizará nuevamente su navegación", señaló. Además, estimó que la rehabilitación del catamarán podría concretarse en un plazo cercano a los tres días, siempre que las verificaciones técnicas no detecten nuevos inconvenientes.