Cerro Bayo atraviesa una de las etapas de modernización más importantes de su historia. Con nuevas inversiones en medios de elevación, nieve artificial, infraestructura energética y accesibilidad, el centro de esquí de Villa La Angostura busca mejorar la experiencia de los visitantes y garantizar una mayor superficie esquiable durante toda la temporada.
El presidente de Cerro Bayo, Pablo Torres García, explicó que uno de los principales objetivos de las obras fue preparar la montaña para ofrecer más pistas habilitadas, especialmente para quienes se inician en el esquí. En ese sentido, destacó la ampliación del sistema de fabricación de nieve, una de las inversiones centrales del proceso de transformación.
Actualmente, el centro cuenta con 10 cañones de nieve, aunque toda la infraestructura eléctrica fue preparada para un proyecto que contempla llegar a 36 equipos. Para acompañar ese crecimiento, se renovaron transformadores y se reforzó la red eléctrica, que pasará de una demanda de un megavatio a cuatro cuando el sistema esté completamente desarrollado. La inversión total en estas mejoras alcanzó aproximadamente los 3.500 millones de pesos.
“Con el frío, podemos prender los cañones y mantener las pistas sin ningún problema”, explicó Torres García. El sistema permite asegurar nieve en sectores fundamentales para la escuela de esquí y para quienes visitan el centro durante la temporada invernal.
Una telesilla que cambió la capacidad del centro
Otro de los cambios más importantes fue la incorporación de una nueva telesilla cuádruple, que reemplazó a la histórica silla doble del Bosque. La antigua instalación podía transportar 440 personas por hora, mientras que la nueva alcanza una capacidad de 1.800 visitantes por hora.
El salto también se refleja en la capacidad total del complejo. Cuando la actual administración tomó el control del centro de esquí, los medios de elevación podían transportar unas 2.500 personas por hora. Después de años de inversiones, Cerro Bayo actualmente supera las 10.000 personas por hora.
Además, el crecimiento no se limita a quienes practican esquí. Según explicó el presidente del centro, cerca del 70% de las personas que utilizan la nueva telesilla cuádruple son peatones que suben para disfrutar de la nieve y de las vistas panorámicas.
“Tenemos muchísima gente de Brasil que queda maravillada con la nieve y con el paisaje”, afirmó Torres García, quien destacó el trabajo conjunto con agencias de turismo nacionales e internacionales para atender esa demanda.
El desafío de funcionar durante todo el año
El proyecto de Cerro Bayo apunta a consolidar al complejo como un verdadero centro de montaña, con una propuesta que trascienda la temporada de invierno. Gastronomía, refugios, actividades panorámicas e infraestructura para peatones forman parte de una oferta pensada para las cuatro estaciones.
“Es muy difícil hacer inversiones de esta magnitud dependiendo únicamente de la venta de pases de esquí”, sostuvo el empresario, al explicar la importancia de diversificar las actividades y servicios.
Las obras también alcanzaron el acceso al centro de esquí. En conjunto con Vialidad Provincial, se realizaron trabajos sobre la traza y se incorporó material para mejorar tanto el ascenso como el descenso hacia la base.
El crecimiento además, busca sostenerse con criterios ambientales. Cerro Bayo cuenta con un vivero propio donde se producen ejemplares destinados a compensar las intervenciones realizadas para instalar nuevos medios de elevación. “Nosotros vendemos deporte más naturaleza. Por eso cada vez que intervenimos una zona volvemos a plantar”, destacó Torres García.