La Municipalidad de Cipolletti puso en marcha un ambicioso plan de monitoreo urbano que prevé la instalación de más de 20 cámaras de vigilancia en distintos espacios públicos de la ciudad. La iniciativa ya comenzó a ejecutarse con la colocación de los primeros dispositivos en la plaza Montelpare, conocida popularmente como la plaza del Arroba, en el barrio Jorge Newbery, y apunta a reforzar las tareas de control, fiscalización y prevención.
La primera etapa quedó consolidada el viernes 12 de junio, cuando personal de la Secretaría de Fiscalización avanzó con la instalación del equipamiento tecnológico. Según explicaron desde el Municipio, el objetivo es sumar herramientas que permitan detectar situaciones que afectan la convivencia diaria, desde la formación de microbasurales hasta hechos de vandalismo, daños al mobiliario urbano y maniobras de tránsito prohibidas.
En ese sentido, el secretario de Fiscalización, Diego Zuñiga, sostuvo que la incorporación de estas cámaras permitirá mejorar la capacidad de supervisión sobre distintos problemas que se registran en espacios públicos. La intención es contar con información en tiempo real que facilite la intervención municipal y contribuya a preservar plazas, paseos y sectores recreativos.
Además, desde el gobierno local remarcaron que este nuevo sistema no reemplazará el trabajo que realizan los inspectores municipales. Por el contrario, funcionará como una herramienta complementaria destinada a fortalecer las tareas de control que ya se desarrollan en el territorio y a construir un esquema propio de monitoreo urbano.
Mientras tanto, el plan continuará avanzando de manera gradual en distintos sectores de la ciudad. La instalación alcanzará plazas, espacios recreativos, lugares donde históricamente se han detectado microbasurales y otros puntos considerados estratégicos por las autoridades municipales para reforzar la prevención y el control.
De esta manera, Cipolletti apuesta a la tecnología para enfrentar algunos de los problemas que más preocupan a los vecinos.