En una maniobra que generó indignación, Aguas Rionegrinas denunció un nuevo ataque contra la infraestructura que abastece de agua potable a Cipolletti. Durante la mañana de este lunes, los técnicos detectaron una anomalía en el ingreso del caudal y, al llegar a la zona de captación, se encontraron con una escena tan llamativa como preocupante: las bombas estaban bloqueadas por enormes troncos colocados de manera intencional.
El hallazgo no dejó dudas. Según informó la empresa, por el tamaño de los elementos encontrados es imposible que hayan llegado hasta ese lugar de forma natural. Todo indica que fueron arrojados deliberadamente para obstruir el funcionamiento de las bombas, afectando un servicio esencial del que dependen miles de familias.
La consecuencia fue inmediata. El sabotaje provocó una disminución en la presión del agua potable en distintos sectores de la ciudad y obligó a movilizar de urgencia a las cuadrillas de Aguas Rionegrinas. Los operarios retiraron los troncos y comenzaron a inspeccionar los equipos para comprobar que la maniobra no hubiera provocado daños mecánicos o roturas de mayor gravedad.
Desde la empresa repudiaron enérgicamente el episodio y advirtieron que este tipo de hechos no solo ponen en riesgo la infraestructura pública, sino que también perjudican directamente a todos los usuarios. "Son acciones que atentan contra la prestación de un servicio esencial", remarcaron desde la prestataria.
Mientras continúan las tareas técnicas, Aguas Rionegrinas informó que el sistema comenzó a recuperarse y que la presión en la red se normalizará de manera progresiva durante el transcurso de la jornada. No obstante, insistieron en la necesidad de cuidar las instalaciones y denunciaron que los reiterados hechos de vandalismo terminan afectando a toda la comunidad.