El jefe del servicio de Aguas Rionegrinas en Cipolletti, Luis Flores, denunció que su camioneta particular recibió siete impactos de arma de fuego durante la madrugada. El hecho, que recuerda al ataque sufrido meses atrás por el ex titular Arguello, fue confirmado por la propia empresa a través de un comunicado oficial. Mientras tanto, los vecinos de la ciudad enfrentan baja presión de agua por trabajos en la planta potabilizadora.
La mañana de Flores comenzó con un sobresalto: cuando se disponía a iniciar su jornada laboral, comprobó que su vehículo había sido blanco de una balacera. Siete disparos marcaron la chapa y el vidrio de la camioneta Renault Duster, en un claro mensaje de intimidación. La denuncia fue radicada de inmediato en la Comisaría 24°, y personal del Gabinete de Criminalística se desplegó en el barrio de las 190 viviendas para recolectar cámaras y testimonios.
Este episodio no es aislado. Meses atrás, el ex titular de ARSA, Arguello, sufrió un ataque similar.
El comunicado oficial y la otra crisis
La empresa Aguas Rionegrinas no tardó en emitir un comunicado. Allí confirmó el ataque contra Flores y, casi en paralelo, informó sobre otra situación que golpea a la ciudad: los problemas eléctricos derivados de la tormenta reciente afectaron la planta potabilizadora, obligando a realizar trabajos de reparación. Como consecuencia, durante toda la jornada se registrará baja presión en distintos sectores de Cipolletti.
Luis Flores asumió el cargo el 26 de enero pasado, tras la separación del jefe anterior por un escándalo que también le costó el puesto a la Jefa del Cuerpo de Seguridad Vial de Cipolletti, por las puertas de un Fiat Cronos, que desaparecieron del depóstio judicial y aparecieron colocadas en el auto de Arguello, las cambió porque las suyas estaban baleadas. Apenas dos semanas después, su vehículo es atacado.