El Gobierno de Río Negro comenzará este viernes a saldar una deuda esperada por miles de trabajadores del sistema de salud pública. Se trata del pago de los montos retroactivos pendientes generados por las recategorizaciones automáticas, una situación que había quedado pendiente por los tiempos administrativos y que ahora empezará a regularizarse de manera escalonada.
La primera etapa alcanzará a los agentes que tengan retroactivos de hasta $200.000, quienes cobrarán la totalidad del monto adeudado en un único pago a través de una planilla complementaria. La medida forma parte de los compromisos asumidos por la Provincia y acordados en el ámbito del Consejo Provincial de la Función Pública.
Detrás de estos pagos aparecen diferencias salariales acumuladas durante meses. El desfasaje se genera porque muchas veces la promoción o ascenso corresponde en una determinada fecha, pero la resolución administrativa que formaliza el cambio se emite tiempo después. Esa demora es la que originó los montos que ahora comenzarán a abonarse.
Sin embargo, quienes registren sumas superiores deberán esperar las siguientes etapas del cronograma. Según informó el Gobierno, los retroactivos de entre $200.000 y $500.000 serán cancelados en tres cuotas iguales y consecutivas. En tanto, aquellos comprendidos entre $500.001 y $1.000.000 se abonarán en cuatro cuotas.
Por otra parte, los trabajadores con retroactivos superiores al millón de pesos cobrarán el monto adeudado en seis cuotas consecutivas. El esquema comenzará a ejecutarse desde julio y se extenderá durante los próximos meses.
Desde la Provincia remarcaron que actualmente todos los agentes alcanzados ya perciben sus haberes con la categoría actualizada. Lo que se pagará ahora corresponde exclusivamente a las diferencias acumuladas entre la fecha efectiva del ascenso y la emisión de la resolución administrativa.
De esta manera, el Gobierno busca cerrar una situación que involucraba a numerosos trabajadores de Salud y avanzar en la regularización de montos pendientes, manteniendo un cronograma de pagos que permita afrontar las obligaciones sin alterar el equilibrio de las cuentas provinciales.