El Tribunal Oral Federal N°1 de Neuquén dio a conocer este martes el veredicto en el noveno juicio por delitos de lesa humanidad realizado en la región, conocido como La Escuelita IX, y dictó dos condenas a prisión perpetua y otras tres penas de cumplimiento efectivo.
La sentencia puso punto final a un proceso en el que se investigaron secuestros, privaciones ilegales de la libertad y tormentos cometidos durante el terrorismo de Estado en distintas localidades de Neuquén y Río Negro.
Los jueces Alejandro Cabral, Alejandro Silva y Ernesto Sebastián resolvieron condenar a prisión perpetua a Sergio San Martín y Jorge Di Pasquale, ambos exintegrantes del Ejército vinculados a las estructuras de Inteligencia que actuaron en la región durante la última dictadura militar.
Además, el exgendarme Emilio Sacchitella fue condenado a cinco años de prisión de cumplimiento efectivo. En tanto, los exmilitares Carlos Carretto y Hugo Renes recibieron penas de cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo.
El Tribunal, además, absolvió al expolicía rionegrino Miguel Ángel Ferrari.
Respecto del exgendarme Miguel Cil, los magistrados declararon extinguida la acción penal debido a su fallecimiento, ocurrido durante el desarrollo del juicio.
Una nueva sentencia por los crímenes del terrorismo de Estado
La lectura del veredicto se realizó en el salón de la Asociación Mutual Universitaria del Comahue, en Neuquén capital, donde se desarrolló buena parte del debate oral. La sentencia constituye una nueva respuesta judicial dentro de los procesos que desde hace casi dos décadas investigan el funcionamiento del aparato represivo en la región durante la última dictadura.
El juicio había comenzado con ocho acusados. Sin embargo, el proceso sufrió modificaciones antes de llegar a la sentencia: Miguel Cil falleció durante el debate y el expolicía rionegrino Adolfo Mellao fue apartado por incapacidad. Finalmente, seis imputados llegaron a la instancia del veredicto.
La causa, denominada formalmente “Ferrari y otros”, abordó crímenes cometidos contra víctimas de distintas ciudades de Neuquén y Río Negro y formó parte de la reconstrucción judicial del circuito represivo que funcionó en la región. El juicio comenzó en marzo de este año y estuvo a cargo del Tribunal Oral Federal de Neuquén.
Secuestros, tormentos y desapariciones
Durante el debate se analizaron hechos ocurridos entre 1976 y 1979 en localidades como San Martín de los Andes, Junín de los Andes, Bariloche, Catriel, Plottier, Neuquén capital, Cipolletti y J.J. Gómez.
La acusación reconstruyó la actuación de distintas fuerzas y dependencias en el marco del terrorismo de Estado, entre ellas el Ejército, Gendarmería, fuerzas policiales y organismos de Inteligencia.
Uno de los ejes centrales del proceso fue establecer las responsabilidades individuales de los acusados en los procedimientos de detención ilegal, los traslados, los interrogatorios y los tormentos denunciados por sobrevivientes y reconstruidos a partir de documentación, registros y otros elementos incorporados durante el juicio.
El debate también volvió a poner bajo análisis el funcionamiento del centro clandestino de detención conocido como La Escuelita, pero la investigación mostró que el circuito represivo se extendió mucho más allá de ese lugar e involucró distintas dependencias estatales de Neuquén y Río Negro.
El pedido de la Fiscalía y el fallo
Durante los alegatos, la Unidad Fiscal de Derechos Humanos de Neuquén, encabezada por el fiscal general Miguel Ángel Palazzani, había solicitado prisión perpetua para San Martín y Di Pasquale y penas de distinta magnitud para los restantes imputados.
La Fiscalía sostuvo que los hechos juzgados debían ser analizados como parte de un aparato represivo estatal y que las consecuencias de aquellos crímenes trascendieron a las víctimas directas y alcanzaron a sus familias y a toda la sociedad.
“Estamos ante los delitos más graves que pueden cometerse”, había expresado Palazzani durante su alegato, al referirse a los secuestros, tormentos y desapariciones investigados en este nuevo juicio.
Las defensas, en cambio, habían solicitado la absolución de los acusados y cuestionado la prueba reunida durante el proceso, además de rechazar las responsabilidades individuales atribuidas por la acusación.
Este martes, después de meses de audiencias y de la reconstrucción de hechos ocurridos hace medio siglo, el Tribunal Oral Federal N°1 dio su respuesta.
Con dos condenas a prisión perpetua, otras tres penas de cumplimiento efectivo, una absolución y la extinción de la acción penal contra un acusado fallecido, La Escuelita IX se convirtió en un nuevo capítulo de la extensa búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia en Neuquén y Río Negro