La Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén presentó un proyecto de ley provincial destinado a proteger las tierras rurales irrigadas frente al avance de la urbanización. La iniciativa busca preservar la infraestructura hídrica que sostiene la producción frutihortícola y garantizar la continuidad de la principal economía regional.
El texto propone establecer un marco legal que asegure el cuidado de los canales de riego y desagüe, diferenciando sus funciones y reforzando la responsabilidad del Estado y la sociedad en el mantenimiento de un sistema del que dependen más de 50 mil hectáreas bajo riego.
La Federación explicó que la norma surge como respuesta a los procesos de urbanización que afectan de distintas formas el desarrollo productivo. Uno de los impactos más visibles es la contaminación de los desagües, como el caso del Desagüe P2, que comienza en Cinco Saltos y desemboca en el río Negro a la altura de Isla 10, en Fernández Oro. Allí se constató la presencia de residuos y efluentes en un canal diseñado para evacuar agua de lluvia.
Los productores remarcaron que, si bien el Departamento Provincial de Aguas (DPA) y los 19 Consorcios de Riego realizan tareas de limpieza y obras en los canales de riego, su accionar no alcanza para garantizar un cuidado pleno de los desagües y drenajes. Por eso consideran imprescindible contar con una ley que establezca obligaciones claras y sanciones frente a la degradación ambiental.
La iniciativa también apunta a reforzar los códigos territoriales vigentes, de modo que las urbanizaciones respeten las áreas destinadas a la producción agrícola. “La responsabilidad es de todos: la gente debe ser consciente y el Estado cumplir con su rol. Los productores seguiremos cuidando el legado de generaciones que apostaron por la fruticultura, nuestra identidad y principal economía regional”, señalaron desde la Federación.