Hay ciudades que crecen de a poco, casi sin que nadie lo note. Y hay otras en las que el crecimiento se vuelve parte del paisaje: una calle que ayer era de tierra y hoy tiene asfalto, un acceso que empieza a quedar chico, un nuevo paseo que acerca el río, un edificio que cambia el perfil de un barrio.
Neuquén atraviesa ese segundo escenario.
En una entrevista exclusiva con Pancho Casado, en La mañana es de la primera, por AM550, el intendente Mariano Gaido repasó el mapa de obras que atraviesa la capital y puso sobre la mesa un dato que define el rumbo de su gestión: más del 40% del presupuesto municipal está destinado a obras y servicios.
No se trata solamente de construir. También de sostener una ciudad que recibe cada día a miles de personas, que multiplica sus demandas y que crece a un ritmo que obliga a mirar más allá de la coyuntura.
En ese recorrido, Gaido destacó además que Neuquén lleva seis ejercicios consecutivos con resultado positivo, una situación que, según explicó, permite sostener el nivel de inversión con las cuentas ordenadas.
“Siempre las cuentas ordenadas, llevamos seis ejercicios consecutivos con resultado positivo”, sostuvo el mandatario.
Tres mil cuadras, una Gran Avenida y una ciudad que empuja
El asfalto tiene algo de frontera. Donde antes terminaba una calle, empieza otra ciudad.
Gaido repasó que Neuquén ya cuenta con tres mil cuadras de asfalto y enumeró algunas de las obras que forman parte de ese proceso de transformación: la Gran Avenida, los nuevos accesos y los polideportivos, como el de Melipal.
También mencionó obras recientemente inauguradas en distintos sectores, entre ellas el asfalto de Rincón del Río, trabajos en Círculo Policial e Islas Malvinas, además del anuncio del tercer edificio del Polo Científico y el nuevo Parque Industrial.
El listado no se limita a grandes estructuras. También incluye infraestructura que tiene un impacto directo sobre la vida cotidiana: loteos con servicios y la regularización de barrios que llevan más de diez años esperando una solución definitiva, como La Familia, Peumayen, 2 y 7 de Mayo.
Para el intendente, esa combinación entre obra, servicios y planificación es la que permite que una ciudad no simplemente crezca, sino que pueda acompañar a quienes llegan y a quienes ya viven en ella.
“Neuquén es la única ciudad del país que tiene más del 40% del presupuesto destinado a obras y servicios”, puntualizó Gaido.
Y detrás de los números aparece una idea que Gaido repitió durante la entrevista: la obra pública debe ir a la velocidad de la ciudad.
Cuando crecer deja de ser una promesa y se convierte en un desafío
Neuquén recibe a quienes llegan a la provincia por distintos caminos. Por las rutas, por la ETON o por el aeropuerto. Y una vez que llegan, una gran mayoría permanece en la zona de la Confluencia.
Ese movimiento cotidiano tiene una consecuencia concreta: más tránsito, más demanda de infraestructura y una necesidad cada vez mayor de pensar accesos que no queden rápidamente desbordados.
Gaido señaló que la ciudad recibe a más del 90% de las personas que llegan a la provincia y ubicó ese fenómeno dentro de uno de los principales desafíos de la capital.
“La gran mayoría se queda en la zona de la Confluencia. Esto genera un compromiso para acompañar ese crecimiento, si no lo tenés te lleva puesto”, reconoció.
El dato que acompaña esa mirada es contundente: según expresó el intendente, más de 270 mil autos circulan diariamente por el acceso de Cipolletti.
Por eso, la infraestructura vial aparece como una pieza central del plan.
“Obras que necesitan acompañar el crecimiento. El acceso de Cipolletti es fundamental, recibimos más de 270 mil autos por día. Necesitamos accesos para que no colapse”, advirtió.
En ese contexto se inscribe la Gran Avenida, una obra que Gaido presentó como una decisión tomada con recursos municipales.
“Decidimos hacer la Gran Avenida con fondos propios, sin pedirle un mango a nadie. Los neuquinos no les pedimos un mango a nadie”, sostuvo el jefe comunal.
El intendente resumió el ritmo de crecimiento de la ciudad con otra cifra: Neuquén crece 10 veces lo que crece el país.
El desafío, entonces, no es solamente administrar lo que existe. Es construir lo que todavía no existe antes de que haga falta.
El río, los barrios y un nuevo lugar para encontrarse
Hay otra transformación que se puede medir en kilómetros, pero que se disfruta caminando.
Gaido invitó durante la entrevista a recorrer los 3,5 kilómetros de paseos costeros que se extienden desde el Club Independiente hasta calle Aguado.
El río, que durante años funcionó como un límite para distintos sectores de la ciudad, aparece ahora integrado a nuevos espacios para el disfrute de los vecinos.
El intendente también anunció que comenzarán las obras en Bocahue, un proyecto que definió como “una obra maravillosa para disfrutar el río”.
La relación de Neuquén con sus costas ocupó además un lugar especial en la entrevista, a partir de una resolución judicial que, según explicó Gaido, respaldó la posición que el municipio sostenía desde hacía años.
“Ayer la justicia nos dio la razón. Hace años que decíamos que las costas son libres. Ahora las costas son de los vecinos de la ciudad”, celebró.
El planteo alcanza a sectores como Rincón Club de Campo y Rincón del Río, dentro de una mirada que busca ampliar el acceso de los vecinos a los espacios costeros.
Mientras tanto, en otros puntos de la capital, la transformación ocurre de otra manera: con servicios, regularización y nuevos espacios deportivos.
Es una ciudad que, en el relato del intendente, se construye en varias direcciones al mismo tiempo.
Un Parque Industrial para producir y una ciudad que quiere mostrar lo que hace
El nuevo Parque Industrial ocupa otro de los lugares centrales en el esquema de obras.
Gaido fue tajante al explicar que el objetivo no es convertir esas tierras en un negocio inmobiliario.
“Esto no es inmobiliario. Si quieren comprar tierra tienen que ir a otra ciudad”, advirtió.
La apuesta productiva se complementa con la infraestructura tecnológica. El intendente volvió a mencionar el Polo Tecnológico, el Parque Industrial y los loteos con servicios como parte de un plan que busca acompañar el crecimiento desde distintos frentes.
“Somos un orgullo ¿Qué hacemos? El Polo Tecnológico, un Parque Industrial, un plan de obras único en el país, lotes con servicios, el Paseo de la costa”, enumeró Gaido.
Pero una ciudad no se sostiene solamente con cemento.
Durante la entrevista, Gaido también destacó los servicios municipales y mencionó el funcionamiento de COLE y Cliba, además del sistema de transporte público.
“Ojalá las demás ciudades tuvieran el formato que tiene Neuquén. Hasta el transporte público lo solventa la ciudad solamente”, mencionó.
La agenda de la capital también incluye eventos que forman parte de su movimiento cultural y deportivo. Gaido mencionó la Copa Davis, la Feria del Libro y la Fiesta de la Confluencia.
“Bienvenidos a Neuquén”, dijo al enumerar esas propuestas.
Y detrás de esa invitación aparece una idea que recorrió buena parte de la charla: la ciudad no quiere solamente recibir el crecimiento. Quiere prepararse para él.
Una manera neuquina de mirar hacia adelante
En distintos momentos de la entrevista, Gaido volvió sobre una característica que, según planteó, identifica a quienes viven en esta parte del país.
“Los neuquinos somos diferentes y le mostramos al país que tenemos coraje, y cuando decimos que vamos a hacer obras, las hacemos”, se diferenció de Nación.
La frase funciona como síntesis de una mirada que combina crecimiento, inversión y pertenencia.
También hubo lugar para hablar del acompañamiento del gobernador Rolando Figueroa y del federalismo provincial. Gaido sostuvo que los recursos también deben llegar a las ciudades del interior y destacó el acompañamiento del Gobierno provincial a la capital.
“Hay que invertir en el federalismo, que no se quede todo en la ciudad de Neuquén”, consideró.
La discusión sobre infraestructura también llevó al intendente a comparar la situación vial argentina con la de Chile y a remarcar el peso que tiene la logística sobre la actividad económica.
En ese punto, su planteo fue directo:
“Un país en serio, y no hablo de EE.UU., por ejemplo, hablemos de Chile. Sus rutas son maravillosas, son clave para turismo, para camiones con productos”, opinó.
La obra, para Gaido, no termina en el momento en que se inaugura. Tiene que servir para que el movimiento económico pueda continuar, para que una persona pueda llegar a trabajar, para que un camión pueda transportar su producción y para que una familia pueda disfrutar de un espacio público.
Por eso, hacia el final de la entrevista, dejó una definición que corre el foco de las grandes cifras y lo devuelve a algo mucho más concreto.
“Tener laburo es lo mejor que le puede pasar a una persona en la vida”, aseguró Gaido.
Neuquén aparece así como una ciudad que crece con una particularidad: mientras el mapa se expande, también aumentan las responsabilidades. Más calles, más accesos, más servicios, más espacios públicos y más infraestructura para una población que sigue llegando.
Y en ese escenario, la apuesta que planteó Gaido durante la entrevista es avanzar antes de que el crecimiento obligue a correr detrás de los problemas.
Porque en una ciudad que cambia tan rápido, quedarse quieto también es una forma de retroceder.