El crecimiento de Neuquén capital podría acelerarse durante los próximos años y modificar nuevamente la escala de la ciudad. El gobernador Rolando Figueroa aseguró que dentro de cuatro o cinco años será “mucho más grande” y planteó la necesidad de anticiparse a las nuevas demandas urbanas.
El mandatario observó señales de esa transformación en los permisos de construcción de edificios y el interés por nuevas inversiones. Para Figueroa, la capital provincial avanza hacia la conformación de una gran metrópoli dentro de la Patagonia.
El fenómeno está relacionado con una economía provincial en expansión. El gobernador destacó indicadores vinculados con empleo formal, consumo, construcción pública y privada e inversión educativa, factores que terminan repercutiendo sobre la dinámica de las ciudades.
También existe un impacto directo de Vaca Muerta. La expansión de Añelo genera empleo y movimiento económico, pero numerosas familias vinculadas con esa actividad prefieren instalarse en Neuquén capital y otros puntos de la Confluencia, aumentando la presión sobre el mercado habitacional.
Para acompañar ese escenario, Provincia y Municipalidad trabajan sobre infraestructura, pavimento, loteos y créditos para viviendas. Figueroa destacó particularmente la articulación entre el IMUH municipal y Habita Neuquén como parte de una política destinada a ampliar las posibilidades habitacionales.
La perspectiva oficial combina crecimiento con planificación fiscal. Según el gobernador, la expansión debe estar respaldada por Estados ordenados capaces de transformar recursos en infraestructura, con el objetivo de que las oportunidades económicas generadas en Neuquén puedan traducirse en mejoras para sus habitantes.