Vio venir el pelotazo y no lo dudó, levantó la bandera argentina que quedó inmortalizada en el primer partido en el que Lionel Messi convirtió tres goles en un mundial. El sol en la franja blanca y las palabras "Allen" y "Río Negro" en las celestes despertaron la alegría de los habitantes del Alto Valle, después que el derechazo de Fares Chaibi se elevara bastante por encima del arco defendido por el Dibu Martínez.
"Cuando vi venir la pelota pensé: Bueno, si me pega un pelotazo en la cara y me baja un diente, no importa. Yo voy a levantar la bandera igual. Había prometido a toda la gente de Allen que iba a intentar que se viera" narró Maximiliano Ortiz en diálogo con programa Entretiempo por AM550. Es doctor en Ingeniería Genética pero se había conocido su historia en 2024, cuando la pasión por la selección argentina lo llevó a pagar 300 dólares por una noche en el hotel que usó La Scaloneta para hospedarse durante la Copa América que se disputó también en tierras estadounidenses.
Tuvo un lugar privilegiado en una noche histórica
Maximiliano confesó "se me llenaron los ojos de lágrimas cuatro veces. Por Messi, por el lugar donde estaba, por todo el camino recorrido para llegar hasta ahí. Fue una mezcla de sensaciones muy fuerte. Realmente fue un sueño cumplido. Estaba literalmente atrás del arco, en la fila 10". Ese camino recorrido inició con su educación primaria en la Escuela N° 282, y el secundario en el Bachillerato con Orientación Docente N° 24 de Allen, mientras se criaba en el barrio Santa Catalina.
En cada nota siempre destacó que fue el primer egresado universitario de su familia, y que todo lo logró por el esfuerzo que hizo su familia para que él pudiera estudiar.
El esfuerzo para estar en el estadio tuvo su recompensa
"FIFA no nos hizo fácil las cosas. Ni las entradas, ni los vuelos, ni la estadía. Está todo realmente muy caro, con precios astronómicos" aseguró Maximiliano. Más allá de eso, el allense destacó que "la pasión argentina y las ganas de cumplir un sueño pudieron más. Compré la entrada meses atrás para el primer partido de Argentina. Fue un costo elevado, pero cerré los ojos, metí un tarjetazo y valió completamente la pena".
En una de las tantas aproximaciones de la selección de Argelia en el primer tiempo, el mundo entero pudo ver la bandera argentina con la inscripción de Allen. "Cuando vi que la pelota se levantaba y venía para mi sector, levanté la bandera. Si me pegaba el pelotazo, iba a ser totalmente merecido. Pero la bandera tenía que salir" comentó entre risas.
En cuanto a la energía que transmitió el equipo argentino, Maximiliano explicó que "Los jugadores estaban muy relajados esta vez, entraron sonriendo, saludando al público y disfrutando. Durante el calentamiento Messi estuvo practicando tiros libres y metió unos golazos impresionantes al ángulo". Esa tranquilidad duró hasta mediados del primer tiempo, "hasta que llegó el gol de Argelia, que después fue anulado. Yo estaba muy cerca del Dibu Martínez y se lo veía realmente decepcionado, porque por un momento pareció repetirse algo de lo que habíamos vivido en Qatar" resaltó.
"Yo había puesto el teléfono en modo avión porque quería disfrutar la experiencia. No quería filmar ni sacar fotos, quería vivir el momento. Hoy muchas veces todo pasa por las redes sociales y por generar contenido, yo quería vivirlo a la antigua" indicó orgulloso.
La foto de la bandera rápidamente se viralizó en redes sociales. "Cuando terminó el partido y volví a activar los datos del teléfono, explotó todo. Mensajes por todos lados diciéndome que la bandera había salido en televisión, que se había visto en distintas transmisiones. Recién cuando terminó todo. Ahí explotó el teléfono y me enteré de lo que había pasado. Desde entonces no paró de sonar. Todavía estoy tratando de responder todos los mensajes" explicó.
La banda argentina se quedó festejando en las tribunas
Una vez consumada la victoria, una parte de la hinchada argentina se quedó festejando. "Yo estaba en el sector donde se ubicaban los argentinos, así que me quedé dos horas más dentro del estadio. El estadio prácticamente quedó vacío, salvo toda la tribuna detrás del arco, que seguía llena de argentinos cantando y saltando. Estuvimos cantando hasta que la seguridad empezó a desalojarnos" comentó Maximiliano.
El viaje de regreso hasta su hogar en Carolina del Sur fue una odisea pero de las lindas. "Dormí una hora y media anoche. Después del partido nos fuimos al hotel de la Selección. Vimos llegar a los jugadores en los micros, saludaron desde afuera" contó. "Cuando me di cuenta ya eran las dos de la mañana y tenía el vuelo a las seis. Dormí una hora y media y hoy ya estoy trabajando, cumpliendo con mis responsabilidades como buen argentino después del partido", relató.
Maximiliano se sinceró y adelantó que "Saqué la estadía y el pasaje para ir a Dallas para el último partido. Estoy esperando para ver si bajan las entradas, pero después del partidazo que hizo Messi pasó exactamente lo contrario: aumentaron al doble".
"Yo también quería hacerle honor a mi pueblo. Siempre digo que, aunque uno esté lejos del pago, su esencia sigue estando en Allen. Quería representarlos y seguir honrándolos. Y también quiero decir que a la Argentina hay que defenderla no solamente cuando juega al fútbol" concluyó.
Entrevista a Maximiliano Ortiz