Las amenazas de posibles tiroteos en escuelas de Neuquén encendieron alertas en toda la provincia y activaron un despliegue preventivo que incluye intervenciones en aulas, reuniones con familias y seguimiento de los casos. Los episodios recientes en la capital neuquina y otras localidades se suman a una serie de situaciones similares detectadas en los últimos días.
En una entrevista realizada en el programa Entretiempo por AM550, el director provincial de Diagnóstico y Prevención del Ministerio de Seguridad, Tomás Diclemente, explicó el enfoque que se le está dando al tema y cómo se trabaja frente a este tipo de situaciones.
“El Ministerio viene trabajando desde hace tiempo en cuestiones que marcan una señal. Esto es un síntoma cuya caja de resonancia son las escuelas”, afirmó Diclemente. Y agregó: “Recibimos alertas desde Piedra del Águila cuando ocurrió el hecho, y también de Aluminé, Cutral Co y otras escuelas de la capital”.
El fenómeno se replica en distintas localidades
El funcionario sostuvo que los casos no son aislados y que presentan características comunes. “Podría leerse como un desafío. Tiene todos los indicadores de una situación viralizada”, señaló, y remarcó que “aparece en distintas provincias al mismo tiempo, en una franja etaria muy influenciada por redes sociales”. En ese sentido, aclaró que no se minimiza el impacto: “No lo pasamos por alto. Lo entendemos como una señal de un sector de la sociedad que se manifiesta en las escuelas”.
Insistió en que el fenómeno debe analizarse más allá del hecho puntual: “No es un hecho más. Lo trabajamos junto al área de Educación y lo tomamos como lo que es: una advertencia”.
El Ministerio amplía el trabajo con estudiantes y familias
Diclemente detalló que las acciones preventivas se desarrollan en toda la provincia y abarcan distintos niveles educativos. “Trabajamos conductas y actitudes en jóvenes desde quinto o sexto grado hasta el final de la secundaria, en todos los turnos”, explicó.
Según precisó, ya superaron los 900 estudiantes alcanzados en lo que va de la semana. “Somos un equipo chico, pero con un trabajo masivo en las aulas”, indicó. El abordaje incluye temas como violencia, vínculos, bullying, ciberbullying, consumos problemáticos y prevención del suicidio. También se suman encuentros con adultos. “Trabajamos con alumnos, docentes y padres. Buscamos fortalecer la institución familia, que es el núcleo”, afirmó.
En relación al uso de la tecnología, advirtió: “Muchas veces, para que estas situaciones ocurran, los chicos no necesitan salir de su casa”.
La influencia de lo digital y la vida cotidiana
El funcionario vinculó el aumento de conflictos con cambios en los hábitos digitales. “Muchas situaciones están vinculadas a la frustración que generan los dispositivos. Dan una sensación de satisfacción inmediata, pero cuando algo no se logra en la vida real aparece la frustración”, explicó.
En esa línea, planteó que el desafío también está en el acompañamiento adulto. “Más que ausencia, lo atribuimos al desconocimiento. A muchos adultos la tecnología los supera”, sostuvo.
Como recomendación, insistió en la importancia del diálogo cotidiano: “No se trata de cantidad de tiempo, sino de calidad. Esos momentos sin tecnología son fundamentales”. Y sumó una idea concreta: “Pregúntenles a los chicos cómo les fue en internet hoy. Ese puede ser el punto de partida”.
Mientras continúan las investigaciones para determinar el origen de los mensajes, desde el Gobierno provincial anticiparon que mantendrán las intervenciones en escuelas y otros espacios comunitarios, con el objetivo de reducir riesgos y acompañar a estudiantes y familias frente a un fenómeno que se replica en distintas regiones del país.
La entrevista completa: