Una advertencia por una presunta presencia de humo en la bodega de un avión motivó este domingo la activación del protocolo preventivo de emergencia en el aeropuerto de Bariloche. Finalmente, se confirmó que se trató de una falla técnica y que la situación no representó ningún riesgo para los pasajeros.
El incidente se produjo cuando la aeronave de JetSmart realizaba la aproximación a la ciudad. En ese momento se encendió un indicador de humo en el sector de carga, por lo que la tripulación solicitó prioridad para aterrizar, tal como establecen los procedimientos previstos para este tipo de situaciones.
Desde un principio, la posibilidad de que se tratara de una falsa alarma cobró fuerza, ya que el compartimiento de carga viajaba vacío durante ese tramo del vuelo. Incluso, mientras el avión completaba las maniobras de descenso, la advertencia desapareció por sí sola.
Operativo de prevención y la explicación final
A pesar de ello, las autoridades aeroportuarias mantuvieron el operativo de seguridad hasta que la aeronave aterrizó, siguiendo el protocolo establecido para estos casos.
El avión tocó pista sin inconvenientes y, tras las inspecciones correspondientes, se descartó la presencia de humo o cualquier foco de incendio. Los pasajeros fueron informados de esto por el piloto, descendieron con normalidad y no se registraron incidentes.
Las verificaciones realizadas posteriormente determinaron que la alerta había sido provocada por un desperfecto en uno de los sensores del sistema de detección de humo. De esta manera, el episodio quedó atribuido a una falla del instrumental y no hubo pasajeros ni tripulantes heridos.