A una semana del incendio que consumió por completo el depósito de Sakura, en la esquina de Padre Mascardi y Benedetti, la principal preocupación dejó de ser el combate contra las llamas para centrarse en la seguridad de la estructura. El edificio permanece clausurado y los especialistas evalúan si será necesario demoler gran parte de la construcción debido a los graves daños que provocó el fuego.
Así lo confirmó el perito en incendios Alejandro Delgado, en declaraciones al programa La Segunda Mañana, que conduce Francisco Casado por AM550, donde explicó que la prioridad es garantizar la seguridad pública antes de avanzar con el peritaje que permitirá establecer el origen del incendio.
Delgado despejó una de las principales dudas que surgieron tras el siniestro y aseguró que la hipótesis de un incendio provocado quedó descartada. "Está totalmente descartado que haya habido intencionalidad", afirmó.
El especialista explicó que toda investigación sigue un protocolo técnico basado en normas internacionales que permite analizar distintas hipótesis hasta determinar de manera fehaciente cuál fue el elemento que dio origen al fuego.
"Cuando uno llega a la escena tiene varias hipótesis iniciales. Después se investiga cada una hasta confirmar cuál fue el elemento que causó el incendio", indicó.
La estructura quedó severamente comprometida
El trabajo de los peritos comenzó con una evaluación del estado del edificio, ya que las paredes que dan a las calles Mascardi y Benedetti presentan un importante riesgo de colapso.
Según detalló Delgado, sobre la fachada de calle Mascardi se detectó una viga fracturada en su parte superior, además de grietas y fisuras que obligan a una demolición urgente de ese sector. En la calle Benedetti la situación también es crítica.
El especialista explicó que existe una desvinculación entre los muros y la estructura portante, deformaciones provocadas por la transferencia de cargas y un colapso parcial del techo, condiciones que obligan a retirar parte de la mampostería antes de realizar una nueva evaluación estructural. "No sabemos todavía cuánto se va a poder apuntalar o si habrá que hacer una demolición completa", señaló.
El peritaje recién comienza
Antes de retirar cualquier elemento del depósito, los investigadores realizarán una planimetría científica para preservar cada evidencia. Delgado explicó que el procedimiento consiste en dividir el lugar en cuadrículas y registrar la ubicación exacta de cada objeto que sea extraído.
"Cada elemento que se retira queda identificado según la cuadrícula de donde salió. Después se analiza si estuvo o no relacionado con el inicio del incendio", precisó.
El sistema contra incendios funcionó, pero no alcanzó. El depósito contaba con un sistema automático de protección compuesto por rociadores (sprinklers) distribuidos en tres niveles de estanterías, además de bocas de incendio equipadas.
Sin embargo, la magnitud del siniestro hizo que la reserva de agua se agotara en pocos minutos. "Tenía un excelente sistema, pero disponía de 50 metros cúbicos de agua. Cuando comenzaron a funcionar los sprinklers y también se utilizó agua desde las distintas bocas de incendio, esa reserva se consumió muy rápidamente", explicó Delgado.
Qué recomiendan los especialistas
A partir de este caso, el perito recomendó fortalecer la prevención mediante la integración de los distintos sistemas de seguridad. "Lo ideal es vincular los detectores de humo con los rociadores automáticos para que, apenas se inicia un foco de incendio, pueda ser sofocado inmediatamente", sostuvo.
Durante los próximos días será necesario interrumpir momentáneamente el tránsito para permitir el ingreso de maquinaria pesada que realizará las tareas de demolición preventiva.
Según explicó Delgado, primero se retirarán los sectores con mayor riesgo de desprendimiento y posteriormente comenzará una segunda etapa con el retiro de escombros y materiales, bajo supervisión del área de Ambiente y de las autoridades municipales. Mientras tanto, el edificio permanece con clausura preventiva y no podrá retomar ninguna actividad hasta que concluyan los estudios estructurales y las tareas de seguridad.
"Lo que hoy corresponde es garantizar la seguridad pública. Después vendrá la demolición definitiva y el retiro de todos los elementos", concluyó el especialista.