¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

Menos invasión y altas más rápidas: la nueva tecnología que sumó el Castro Rendón

El Hospital Castro Rendón incorporó un láser de holmio con una inversión de $80 millones. Permitirá tratar cálculos y tumores urinarios con nuevas técnicas.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
PUBLICIDAD
Equipo láser de holmio incorporado al Servicio de Urología del Hospital Castro Rendón de Neuquén

El Hospital Provincial Neuquén Dr. Eduardo Castro Rendón incorporó un láser de holmio para fortalecer su Servicio de Urología. El equipamiento fue adquirido por el Ministerio de Salud de Neuquén con una inversión de $80 millones.

La nueva tecnología permitirá tratar cálculos renales, ureterales y vesicales, además de determinados tumores de vejiga y de la vía urinaria. Según explicó el jefe del sector de Urología, Nicolás Bardas Resano, el láser permite fragmentar o pulverizar cálculos de difícil acceso y realizar procedimientos que pueden resultar menos invasivos que las alternativas utilizadas anteriormente.

La incorporación se concretó este miércoles 2 de septiembre de 2026 y el equipo ya forma parte del equipamiento disponible para el sistema público provincial. Además de los urólogos, puede ser utilizado por cirujanos de adultos e infantiles.

 

Qué permite hacer el láser de holmio

El principal uso del nuevo equipo estará relacionado con los cálculos del aparato urinario. La tecnología permite aplicar energía láser para fragmentar las piedras y facilitar su extracción durante procedimientos endoscópicos.

Bardas Resano explicó que resulta especialmente útil para cálculos renales de difícil acceso. También puede utilizarse para cálculos ubicados en el uréter y la vejiga.

Las guías de la Asociación Europea de Urología reconocen al láser de holmio como una de las tecnologías utilizadas para la litotricia durante la ureteroscopía, procedimiento que permite acceder al aparato urinario mediante instrumentos endoscópicos.

El alcance del equipamiento no se limita a los cálculos. Debido a sus diferentes configuraciones, también puede emplearse para resecar tumores de vejiga y de la vía urinaria, según explicó el especialista del Castro Rendón.

 

El cambio que puede reducir los días de internación

Uno de los principales impactos esperados está relacionado con la recuperación de los pacientes.

Según Bardas Resano, algunas patologías que anteriormente requerían procedimientos más invasivos, con mayores posibilidades de complicaciones y más tiempo de internación, ahora podrán resolverse mediante técnicas que permiten una recuperación más rápida.

“Ahora estos pacientes se operan, y al otro día se van a su casa”, explicó el jefe del sector de Urología.

La afirmación se refiere a los casos en los que el procedimiento y la evolución clínica permiten un alta temprana. La duración de la internación depende de cada paciente, del tipo de patología y de la intervención realizada.

En términos generales, las técnicas endoscópicas para el tratamiento de cálculos buscan reducir la agresión quirúrgica y el tiempo de recuperación. En el caso de los cálculos vesicales, las guías europeas señalan que las técnicas mínimamente invasivas se han extendido precisamente por su capacidad para reducir complicaciones y acortar la internación y la convalecencia.

 

Un equipo que también puede utilizarse para tumores

Otra de las posibilidades que incorpora el láser de holmio es su utilización en procedimientos sobre tumores de vejiga y de la vía urinaria.

La tecnología láser de holmio también ha sido estudiada como alternativa para la resección endoscópica de tumores vesicales. Investigaciones publicadas en revistas especializadas describieron su utilización para resecciones con obtención de material adecuado para el análisis anatomopatológico.

En el Castro Rendón, esta posibilidad amplía el número de patologías urológicas que pueden abordarse con el mismo equipamiento.

 

La inversión fue de $80 millones

La compra del láser de holmio demandó una inversión de $80 millones por parte del Gobierno de Neuquén, a través del Ministerio de Salud provincial.

La adquisición se suma a otras incorporaciones de equipamiento realizadas en el Hospital Castro Rendón. En noviembre de 2024, por ejemplo, el establecimiento había sumado junto al Hospital Horacio Heller nuevas torres de laparoscopía, destinadas a cirugías generales y procedimientos ginecológicos y urológicos.

La diferencia en este caso está en la posibilidad de utilizar el láser específicamente para intervenir sobre cálculos y determinadas patologías de la vía urinaria.

 

Qué cambia para los pacientes del sistema público

La incorporación tiene dos consecuencias concretas para el sistema sanitario neuquino.

La primera es asistencial: determinados pacientes podrán acceder dentro del sistema público a procedimientos que requieren tecnología específica para fragmentar cálculos o realizar resecciones.

La segunda es económica. Hasta ahora, según explicó Bardas Resano, cuando era necesario utilizar este tipo de equipamiento se debía recurrir al alquiler de tecnología al sector privado.

“Al tenerlo se van a abaratar costos”, señaló el especialista.

De esta manera, el nuevo equipo no solamente incorpora una herramienta terapéutica al Servicio de Urología, sino que también puede disminuir la necesidad de contratar externamente este tipo de tecnología.

 

La demanda de tratamientos urológicos es significativa

La incorporación adquiere relevancia en un contexto en el que, según el jefe de Urología, existe una alta frecuencia de cálculos urinarios en Neuquén, además de una incidencia importante de tumores vesicales y de la vía urinaria.

El dato es particularmente relevante para un hospital de referencia provincial como el Castro Rendón, que concentra atención de alta complejidad del sistema público.

La dimensión de la demanda renal en Neuquén también se observa en otras áreas del hospital. En mayo de 2026, el Ministerio de Salud informó que la provincia contaba con 680 pacientes en diálisis, mientras que 170 estaban en evaluación para determinar si podían ingresar a lista de espera para un trasplante renal y otros 124 ya estaban habilitados para recibir un órgano.

Es importante diferenciar ambas situaciones: los cálculos urinarios y la enfermedad renal crónica no son la misma patología, aunque forman parte de la atención urológica y renal que requiere el sistema sanitario.

 

Capacitación para todo el equipo quirúrgico

La incorporación del láser estuvo acompañada por una instancia de capacitación.

La empresa proveedora entrenó no solamente a los urólogos, sino también a cirujanos, instrumentistas, enfermeros y personal del área de esterilización.

El Hospital Castro Rendón incorporó un láser de holmio con una inversión de $80 millones para tratar cálculos y determinadas patologías de la vía urinaria.

Esto permite que el uso del nuevo equipamiento se integre al circuito completo de atención y no quede limitado exclusivamente al profesional que opera el dispositivo.

Además, que el equipo pueda ser utilizado por cirujanos de adultos e infantiles amplía las posibilidades de utilización dentro del Hospital Provincial Neuquén.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD