La preocupación por Nacha crece con el paso de los días. La yegua fue robada durante la madrugada del 27 de julio de una propiedad ubicada en la zona del aeropuerto de Neuquén, y desde entonces su familia no volvió a tener información concreta sobre su paradero.
Según reconstruyeron sus responsables, los autores del robo cortaron los alambres del predio y se llevaron al animal montado, atravesando distintos sectores de la meseta neuquina. El último rastro habría aparecido en inmediaciones de Zanon, donde la búsqueda perdió continuidad.
Nacha continúa desaparecida y el caso se encuentra bajo investigación. Mientras tanto, Guillermina Cañón, responsable de su cuidado, y el resto de la familia mantienen la esperanza de encontrarla con vida.
El paso de los días aumenta el temor
La incertidumbre se volvió cada vez más difícil de sobrellevar para quienes buscan a Nacha. La yegua no es considerada solamente un animal de compañía: integra una manada vinculada a un proyecto de terapias asistidas con caballos y ocupa un lugar dentro de una familia que espera diariamente su regreso.
“Es una yegua que tiene un propósito. Forma parte de una manada que tiene como fin las terapias asistidas con caballos”, explicó Cañón.
Nacha se había incorporado recientemente a Manada Sur, un proyecto que trabaja sobre el bienestar equino y el vínculo respetuoso con los animales.
Para sus responsables, su desaparición implica además un impacto sobre un proyecto que se encuentra en etapa de crecimiento.
Así habría sido el recorrido de Nacha
La reconstrucción realizada por la familia indica que quienes sustrajeron a la yegua tenían conocimientos para manejar caballos.
El animal habría salido desde el sector de La Prida y sido trasladado montado por diferentes sectores de la meseta neuquina. El recorrido habría continuado hasta las inmediaciones del sector industrial de Zanon.
Ese dato es uno de los principales elementos que manejan sus responsables para intentar determinar hacia dónde pudo haber sido llevada posteriormente.
Por el momento, no existe información confirmada sobre el destino final de Nacha.
El recuerdo de Peteco profundizó la angustia
La desaparición de Nacha volvió a generar preocupación luego del caso de Peteco, el caballo robado en Cipolletti que posteriormente fue encontrado descuartizado.
El antecedente es especialmente sensible para la familia porque ambos casos involucran la sustracción de equinos en la región. Sin embargo, no existe hasta el momento ninguna confirmación de que los hechos estén relacionados.
El temor de Cañón apunta a que Nacha pueda haber sido víctima de una faena clandestina, aunque se trata de una hipótesis y no hay pruebas que permitan confirmar ese destino.
La preocupación tampoco surge únicamente por Peteco. En marzo de 2025, un operativo realizado en Cipolletti permitió desarticular un lugar donde se faenaban caballos de manera clandestina. En el procedimiento fueron secuestrados varios animales y elementos utilizados para esa actividad.
El antecedente muestra que la problemática de los equinos y la faena clandestina ya generó investigaciones y operativos concretos en el Alto Valle.
Una problemática que también aparece en la provincia
En mayo, la Policía del Neuquén realizó operativos para retirar equinos que se encontraban sueltos en rutas provinciales. En distintos procedimientos, varios animales fueron resguardados y algunos posteriormente restituidos a sus propietarios.
También hubo investigaciones específicas por situaciones de abandono y maltrato. En enero, por ejemplo, dos caballos fueron rescatados durante un allanamiento realizado entre San Patricio del Chañar y Añelo luego de una denuncia por las condiciones en las que se encontraban.
En otro procedimiento realizado en Centenario, la División Delitos Ambientales de la Policía del Neuquén y veterinarios de la División Montada y Canes rescataron a un caballo que presentaba una importante pérdida de masa corporal. La causa quedó bajo intervención de la Unidad Fiscal de Delitos Ambientales.
Las primeras horas también generan cuestionamientos
Cañón cuestionó especialmente la respuesta recibida durante las primeras horas posteriores a la desaparición.
Según relató, concurrió alrededor de las 8 de la mañana para realizar la denuncia, pero aseguró que no pudo concretarla inmediatamente y que fue derivada a realizar otro trámite.
“Perdí una hora y media de tiempo y no obtuve ayuda para salir inmediatamente a buscarla”, sostuvo.
Posteriormente, la familia realizó nuevas presentaciones y solicitó la intervención de la Fiscalía. La investigación continúa y uno de los objetivos centrales es establecer qué ocurrió con el animal después de que fue sacado del predio.
La búsqueda continúa y cada dato puede ser clave
Mientras avanza la investigación, la familia mantiene activa la búsqueda de Nacha.
El pedido está dirigido especialmente a quienes puedan haber visto a la yegua durante el recorrido por la meseta o posteriormente. También resulta relevante cualquier información sobre movimientos de caballos en sectores alejados de la ciudad durante los días posteriores al robo.
Cañón insiste en que Nacha es una yegua mansa, por lo que quienes se la llevaron aparentemente contaban con cierta experiencia para manejarla.
Para su familia, encontrarla no significa solamente recuperar un animal: implica recuperar a un integrante de un proyecto que busca desarrollar terapias asistidas con caballos y que tiene en cada ejemplar una parte fundamental de su trabajo.
Por ahora, Nacha sigue desaparecida y no hay información confirmada sobre su paradero. La expectativa de sus responsables está puesta en que aparezca un nuevo dato que permita reconstruir sus movimientos y encontrarla con vida.