Con el cierre del Operativo de Seguridad Balnearia el 31 de marzo, la ciudad de Neuquén terminó una temporada de verano marcada por la alta concurrencia y un fuerte despliegue preventivo en la costa de los ríos. Durante cuatro meses y medio, se estima que alrededor de 2,5 millones de personas pasaron por los balnearios habilitados. El número, además de reflejar la convocatoria, pone en primer plano la magnitud del operativo que se montó para garantizar la seguridad.
El subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, destacó que “el operativo fue un éxito” y remarcó que los balnearios locales se consolidan como un atractivo turístico con infraestructura y condiciones de seguridad destacadas.
El dispositivo incluyó a 166 guardavidas distribuidos a lo largo del río, con equipamiento y logística coordinada junto a distintos organismos. La articulación con Policía, Prefectura Naval Argentina, el sistema de emergencias SIEN y equipos municipales permitió sostener un esquema enfocado en la prevención. En ese contexto, el trabajo en el río Limay fue clave. Según detalló el responsable del operativo, Gabriel Rambado, durante la temporada se realizaron más de 1.200 intervenciones de rescate, en un escenario de alta circulación de bañistas y actividad náutica.
El referente subrayó que el objetivo principal sigue siendo sostener la consigna de “ahogado cero”, una meta que el equipo mantiene desde hace siete años a partir de la presencia constante y las tareas de concientización.
Además del trabajo operativo, la temporada incluyó actividades abiertas a la comunidad, como propuestas educativas para niños y familias, y jornadas de limpieza en sectores como Valentina y Solalique, orientadas al cuidado del entorno natural.
Desde el municipio destacaron que el resultado responde a la planificación, la inversión en recursos y el acompañamiento de la gestión local, en un esquema que prioriza la prevención y el resguardo de la vida en los espacios públicos.