El Camino de la Fe se consolidó como uno de los ejes centrales del turismo en Neuquén durante el 19º Encuentro Nacional de Turismo Religioso. En ese marco, el subsecretario de Turismo, Sergio Sciacchitano, destacó el valor estratégico del recorrido que ya conecta distintas regiones de la provincia con una propuesta cultural, espiritual y económica.
“Este es el Camino de la Fe, un camino que venimos trabajando para fomentar nuevos productos turísticos en la provincia”, afirmó Sciacchitano durante su exposición. Y remarcó el concepto que atraviesa la iniciativa: “Neuquén no es solo Vaca Muerta”.
El funcionario explicó que el circuito une el norte neuquino con los lagos del sur a través de más de 800 kilómetros. “Es un recorrido que integra rutas, caminos y senderos desde el Alto Neuquén hasta Villa La Angostura”, señaló.
A lo largo del trayecto, el circuito conecta más de 80 espacios religiosos, muchos de ellos ubicados en parajes poco conocidos. “Son lugares con enorme valor cultural y espiritual que ahora forman parte de una propuesta organizada”, sostuvo.
El proyecto turístico suma rutas y conecta regiones
El trazado inicia en el norte provincial, en el circuito Domuyo, cerca de la capilla de Ailinco, y avanza por distintas localidades hasta llegar al sur. “Empieza en un paraje muy aislado, al lado del volcán Domuyo, y recorre toda la provincia hasta llegar a donde estamos hoy”, indicó Sciacchitano.
El plan incluye obras de infraestructura. “El Camino de la Fe también implica más de 800 kilómetros de rutas nuevas y 500 kilómetros de repavimentación”, detalló. Además, ya se relevaron más de 80 espacios religiosos que formarán parte del circuito.
El norte neuquino gana protagonismo turístico
Uno de los ejes del proyecto se centra en el Alto Neuquén. “El norte es una de las regiones con más potencial. Tiene identidad cultural, arraigo y una calidez humana que lo hace único”, sostuvo Sciacchitano.
También destacó el impacto económico que generan estos recorridos. “A partir de estas celebraciones se mueven economías regionales: gastronomía, excursiones, agencias de viajes”, afirmó.
El funcionario puso como ejemplo la festividad de San Sebastián. “Es una de las celebraciones más importantes de la Patagonia. Cada año llegan miles de personas y eso dinamiza toda la región”, agregó.
Además, mencionó otros puntos clave del circuito como el Sagrado Corazón de Jesús en Andacollo, el santuario de San Ignacio vinculado a Ceferino Namuncurá y espacios religiosos en Junín de los Andes y Villa La Angostura.
“El turismo es la actividad más federal que tiene Neuquén. En cada rincón hay alguien prestando un servicio, abriendo un negocio o recibiendo visitantes”, aseguró.
La iniciativa busca posicionar al turismo religioso como un motor económico en todas las regiones, con un impacto directo en pequeñas localidades que hoy comienzan a integrarse al mapa turístico provincial.