La provincia de Neuquén logró reducir en un 43% su deuda pública heredada en apenas dos años de gestión, pero el dato no se explica solo en términos financieros. El eje central del modelo impulsado por el gobernador Rolando Figueroa pasa por haber sostenido —e incluso ampliado— la inversión en áreas clave mientras se ordenaban las cuentas.
Según datos oficiales, el stock de deuda pasó de 1.267 millones de dólares en diciembre de 2023 a unos 717 millones en la actualidad. A esto se suma la cancelación total de Letras del Tesoro por 307 millones de dólares, utilizadas en gestiones anteriores para cubrir gastos corrientes.
Infraestructura: rutas y escuelas como prioridad
Uno de los principales destinos de la inversión pública fue la obra de infraestructura. El gobierno provincial avanzó en la construcción y mejora de rutas estratégicas, con el doble objetivo de reforzar la seguridad vial y potenciar el turismo, considerado la segunda actividad económica de Neuquén.
En paralelo, se ejecutaron obras en establecimientos educativos para atender un déficit histórico en materia de infraestructura escolar. La construcción y refacción de escuelas formó parte del plan para acompañar el crecimiento demográfico y productivo de la provincia.
El reordenamiento de las finanzas también permitió incrementar las partidas destinadas a Salud y Seguridad, dos áreas sensibles en la gestión cotidiana. Desde el Ejecutivo destacan que el aumento presupuestario fue “considerable”, apuntando a mejorar tanto la infraestructura como el funcionamiento de los servicios.
Menos deuda para gastos corrientes
Uno de los cambios estructurales que remarca la gestión es la decisión de no tomar deuda para financiar gastos corrientes, como salarios o servicios. En su lugar, el acceso al crédito estuvo enfocado en obras de infraestructura, con financiamiento internacional.
En ese marco, el ministro de Economía, Guillermo Koenig, subrayó recientemente que la provincia incluso rechazó préstamos de Nación para evitar comprometer recursos futuros, en un contexto de caída de las transferencias federales.
Un modelo con equilibrio fiscal
A pesar de la baja en los ingresos nacionales —que registraron siete meses consecutivos de caída en términos reales— Neuquén sostiene su equilibrio fiscal. Actualmente, el 46% de sus ingresos proviene de regalías, el 36% de recaudación propia y entre el 18% y el 19% de transferencias nacionales.
Este esquema permitió no solo reducir deuda, sino también implementar líneas de crédito para viviendas, vehículos y emprendedores, además de sostener indicadores económicos positivos, como el crecimiento del empleo privado y el consumo.
Con una combinación de ajuste del gasto político, eliminación de erogaciones innecesarias y planificación a largo plazo, el gobierno neuquino busca consolidar un modelo que, según destacan desde el Ejecutivo, apunta a crecer sin hipotecar el futuro financiero de la provincia.