La provincia de Neuquén sumó un nuevo megaproyecto energético al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La empresa Pluspetrol, junto a Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), presentó formalmente la solicitud para desarrollar el área Bajo del Choique – La Invernada, con una inversión estimada de 12.000 millones de dólares.
El proyecto apunta a expandir la producción no convencional en Vaca Muerta y se enmarca en la estrategia de acelerar la escala productiva y exportadora de la cuenca. La iniciativa contempla un desarrollo a 25 años, con obras de infraestructura clave y una meta de producción de gran escala.
Actualmente, la propuesta se encuentra en etapa de evaluación dentro del régimen nacional, mientras se consolida como uno de los planes más ambiciosos presentados en el sector energético argentino en los últimos años.
Un desarrollo a gran escala en dos etapas
El proyecto en Bajo del Choique – La Invernada prevé alcanzar una producción de 100.000 barriles de petróleo por día, lo que lo posicionaría entre los desarrollos más importantes de la región.
La ejecución se dividirá en dos fases. En la primera etapa, se avanzará sobre la zona sur con la construcción de dos plantas de procesamiento, infraestructura asociada y una meta de producción de 50.000 barriles diarios junto a 6 millones de metros cúbicos de gas por día.
En la segunda fase, el desarrollo se extenderá hacia el norte del área, replicando inversiones para duplicar la capacidad hasta alcanzar el objetivo final.
Infraestructura clave: pozos, plantas y ductos
El plan incluye la perforación de más de 600 pozos, la construcción de cuatro plantas de procesamiento y la instalación de ductos e infraestructura de evacuación.
Estas obras son centrales para sostener el crecimiento de la producción y garantizar la capacidad de transporte, uno de los principales cuellos de botella históricos en Vaca Muerta.
El rol estratégico de GyP
Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) participa como socio estratégico en el proyecto. La empresa estatal tiene presencia en múltiples bloques productivos y una participación relevante en la producción no convencional.
Su intervención refuerza el modelo neuquino de asociación con operadoras privadas, que ha sido clave para el desarrollo del shale en la provincia.
¿Por qué este proyecto es clave para el RIGI?
El ingreso de esta iniciativa al RIGI refuerza el objetivo del régimen: atraer inversiones de gran escala con impacto exportador.
En este caso, el volumen de inversión y la proyección productiva lo convierten en un proyecto testigo para medir la efectividad del esquema, en un contexto donde Argentina busca incrementar sus exportaciones energéticas.
Impacto económico y empleo local
El desarrollo tendrá efectos directos sobre la economía regional. Se espera que impulse la cadena de valor, genere empleo y dinamice actividades vinculadas como servicios petroleros, transporte e infraestructura. Además, consolida a Neuquén como principal polo energético del país, con capacidad de atraer inversiones de largo plazo.
Este megaproyecto se suma a una serie de iniciativas recientes en Vaca Muerta que buscan superar el estancamiento en infraestructura y escalar la producción. A diferencia de etapas anteriores, el foco ahora está puesto no solo en extraer más, sino en exportar más, lo que redefine el rol de la cuenca en la economía nacional.
La solicitud de adhesión al RIGI marca el inicio formal de un proceso que será clave para definir el futuro del proyecto. En los próximos meses, se evaluará su aprobación y las condiciones para su implementación.
De avanzar, la iniciativa podría convertirse en uno de los desarrollos más relevantes del país, tanto por su volumen de inversión como por su impacto productivo y económico.