En la ciudad de Zapala crece la presencia de un servicio particular que, en medio de la crisis económica, se instaló como una alternativa informal tanto para quienes lo ofrecen como para quienes lo contratan: la gestión de turnos médicos en centros de salud locales.
Se trata de vecinos que realizan filas durante la madrugada en hospitales, salitas y consultorios, con el objetivo de conseguir turnos para terceros que no pueden o no disponen del tiempo necesario para esperar varias horas. La actividad se difunde principalmente a través de redes sociales, donde se publica tanto la oferta del servicio como las solicitudes de quienes lo requieren.
“Nosotras sacamos turnos en el hospital, salitas, médico general, odontología y pediatría”, expresa una de las personas que ofrece este trabajo en publicaciones en redes, que se han convertido en el principal canal de contacto.
Los valores del servicio varían según la experiencia y la organización de quienes lo realizan. En general, los montos oscilan entre los 9.000, 10.000 y hasta 20.000 pesos por gestión, dependiendo de la demanda y del tipo de especialidad médica requerida.
Para muchos de los involucrados, esta actividad representa una salida laboral frente a la escasez de empleo formal. Sin embargo, también implica jornadas extensas y exigentes: quienes realizan el trabajo deben llegar durante la madrugada a los centros de salud y permanecer en fila hasta ocho horas para asegurar un turno.
¿Quién solicita los turnos?
El servicio es solicitado principalmente por adultos mayores, personas que viven en zonas rurales y trabajadores del campo, quienes en muchos casos no pueden permanecer durante largos períodos de espera en los establecimientos de salud. Esta situación ha contribuido a la consolidación de esta práctica como un recurso extendido en la comunidad.
En paralelo, quienes ofrecen el servicio señalan que la actividad surge como respuesta a la necesidad económica. La combinación entre la falta de empleo estable y la alta demanda de turnos médicos dio lugar a una dinámica particular, que se sostiene en la informalidad y en la confianza entre las partes.