La presencia de guanacos en diferentes sectores de la Ruta Nacional 237 volvió a encender las alertas entre quienes transitan a diario este corredor clave de la Patagonia. En un escenario donde el paisaje natural se mezcla con el tránsito constante de vehículos, la aparición de fauna silvestre sobre la calzada representa un riesgo concreto para la seguridad vial.
Precaución al circular ante la presencia de fauna silvestre sobre la calzada asfáltica
Ante esta situación, desde el Parque Nacional Nahuel Huapi solicitan a los conductores y usuarios habituales de la traza solicitan circular a velocidad reducida, especialmente en horarios de baja visibilidad o durante la madrugada y el atardecer. En esas franjas horarias, los guanacos (Lama guanicoe) suelen desplazarse con mayor frecuencia por su hábitat natural.
El fenómeno no es nuevo, pero sí persistente: la expansión de rutas sobre territorios naturales y la presencia de especies autóctonas generan situaciones que requieren mayor señalización, prudencia y conciencia al volante.
Más allá del riesgo inmediato de accidentes, el caso también expone una problemática ambiental y social más amplia: cómo lograr que la infraestructura vial conviva con la biodiversidad sin poner en peligro ni a las personas ni a la fauna local. En ese contexto, la prevención es la mejor herramienta para evitar siniestros.
En este contexto, las recomendaciones apuntan a la reducción de velocidad, atención constante al entorno y respeto por la señalización existente, como medidas básicas para prevenir incidentes en un corredor donde la naturaleza sigue teniendo fuerte presencia.