Las legisladoras Roberta Scavo y Daniela Agostino, del bloque CC ARI Cambiemos, presentaron un proyecto de comunicación en la Legislatura de Río Negro solicitando a los representantes provinciales en la Cámara de Diputados y el Senado de la Nación que impulsen la modificación y actualización de la Ley N.º 14.346 de Maltrato Animal, sancionada en 1954.
La iniciativa propone elevar las escalas penales y establecer penas de cumplimiento efectivo para los casos más graves de crueldad, además de la inhabilitación especial para la tenencia, custodia, crianza o comercio de animales. También contempla multas económicas más severas y actualizables, destinadas a fondos de protección animal, junto con la tipificación autónoma de delitos como el abandono, la zoofilia y la difusión de contenido de crueldad animal.
Las autoras remarcaron que la norma vigente, pionera en su momento, hoy resulta insuficiente frente a la sensibilidad social actual y los avances científicos en materia de derecho animal. “La jurisprudencia argentina ha avanzado firmemente, reconociendo a los animales como seres sintientes. Sin embargo, la legislación penal no ha acompañado esta evolución”, señalaron.
Actualmente, las penas previstas por la ley oscilan entre 15 días y un año de prisión, lo que las convierte en excarcelables de pleno derecho. Según las legisladoras, esta situación genera una sensación de impunidad que desalienta tanto la denuncia ciudadana como la actuación judicial.
El proyecto cita casos recientes que demuestran las limitaciones de la normativa, como el episodio ocurrido en Bahía Blanca, donde dos jóvenes mataron a golpes a una nutria criolla y difundieron las imágenes en redes sociales, y el denominado “Caso Estelita” en Río Negro en 2019, cuando una perra fue atada a un vehículo y arrastrada hasta provocarle la muerte. En ambos hechos, la legislación actual no permitió aplicar penas de prisión efectiva.
“La filmación de estos actos de crueldad y su difusión pública revelan un componente adicional de alarma: la ausencia de empatía y el desprecio por el sufrimiento ajeno”, expresaron Scavo y Agostino.
Asimismo, remarcaron que el maltrato animal no es un hecho aislado, sino que existe evidencia científica que demuestra una correlación entre la violencia hacia los animales y otras formas de violencia. “Quienes ejercen crueldad contra seres vulnerables pueden presentar una mayor propensión a replicar conductas violentas hacia otros”, advirtieron.
Para las legisladoras, resulta urgente que la reforma contemple penas efectivas de cumplimiento en prisión como elemento disuasivo, además de incorporar la reincidencia como agravante específico. “La conciencia colectiva de la sociedad argentina ha evolucionado muy por delante de la norma. Necesitamos dotar a las autoridades de herramientas legales que estén a la altura del repudio ciudadano”, concluyeron.