La historia comenzó con un pedido de ayuda en las redes sociales y terminó envuelta en una fuerte polémica que conmociona a los proteccionistas de General Roca. El 25 de junio, un hombre publicó que necesitaba encontrar una familia para la gata de su expareja. Según explicó en ese momento, el animal tenía conductas agresivas y él debía viajar a Buenos Aires, por lo que buscaba con urgencia alguien que pudiera adoptarla, si no debería "dormirla".
La publicación despertó preocupación, pero con el correr de los días ocurrió algo que encendió todas las alarmas. Desde la organización RANHU (Rescate Animal No Humano) aseguraron que comenzaron a recibir mensajes de personas que preguntaban qué había pasado con la gata y decidieron intentar comunicarse con el hombre.
Según relataron, le escribieron por WhatsApp, también por Instagram, pero nunca recibieron una respuesta. "Nos clavó el visto. ¿Qué esconde?", publicaron desde la agrupación, que ahora exige conocer el destino del animal.
Las sospechas crecieron
Las proteccionistas recordaron que en General Roca la eutanasia de animales está prohibida, salvo casos excepcionales como la rabia o cuando un veterinario la indica por una enfermedad terminal debidamente justificada.
Por eso sostienen que, si la gata realmente presentaba un cuadro de salud grave, deberían existir estudios o informes veterinarios que lo acrediten. "Dudamos mucho que la gatita haya estado enferma. Y si lo estaba, es necesario ver análisis, estudios y saber dónde lo hizo. Una persona que actúa bien responde, nos cuenta, nos muestra. De esta manera surgen todas las dudas", señalaron desde RANHU.
La organización adelantó que impulsará una denuncia para que la Justicia determine qué ocurrió con el animal. "Nosotros no cubrimos a maltratadores. Ser la voz significa esto, hablar por ellos. Que se preocupen quienes hacen mal las cosas", expresaron.
Un encuentro que alimentó las dudas. Mientras la publicación comenzaba a viralizarse, una usuaria aseguró haber cruzado al hombre días atrás y le preguntó directamente por la gata. Su relato fue compartido en las redes sociales.
"Lo crucé hace unos días y le pregunté qué había pasado con su gatita. Me dijo que 'ya estaba en un lugar mejor'. Le pregunté si estaba enferma y respondió que 'era un tema más neurológico'. Insistí en saber si le habían hecho estudios y me dijo que no quería hablar de eso. Se incomodó tanto que terminó yéndose del lugar".
Ese testimonio volvió a multiplicar los interrogantes. "Una persona que actúa de buena fe no deja tantos grises como está haciendo este chico. Y si esto es real, también habrá que hablar del veterinario que colaboró en una causa tan nefasta", escribió la comentarista.
Hasta el momento no trascendió una versión pública del hombre sobre el destino de la gata ni existe una resolución judicial sobre el caso. Sin embargo, el reclamo de las organizaciones proteccionistas sigue creciendo y el interrogante continúa abierto: ¿qué pasó con la gata que hace apenas unas semanas buscaba desesperadamente una familia?