En una provincia donde las distancias se miden en cientos de kilómetros y el clima muchas veces juega en contra, producir alimentos frescos cerca de casa parecía un desafío difícil de resolver. Sin embargo, una red de 14 invernaderos distribuidos en distintos puntos de Río Negro empezó a cambiar esa realidad.
Se trata del programa Kilómetro 0, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo que busca fortalecer la producción hortícola de cercanía, reducir costos logísticos y generar nuevas oportunidades económicas en localidades y parajes donde acceder a verduras frescas no siempre resulta sencillo.
La propuesta forma parte de la estrategia del Gobierno provincial para diversificar la matriz productiva y agregar valor en origen. La premisa es simple: producir donde vive la gente. Menos kilómetros recorridos, más alimentos frescos y más trabajo local.
Actualmente, la red está integrada por invernaderos ubicados en Choele Choel, Luis Beltrán, Río Colorado, Guardia Mitre, San Antonio Oeste, Sierra Grande, Maquinchao, Valcheta, Pilcaniyeu, Comallo, Trailacahue, Río Chico y Corralito. La mayor concentración se encuentra en la Región Sur, donde la producción local de alimentos adquiere un valor estratégico.
Cada uno de estos espacios combina el autoconsumo con la comercialización. Las hortalizas abastecen a familias, escuelas, instituciones y mercados locales, generando circuitos cortos que benefician tanto a productores como a consumidores. "La propuesta es que cada vez más alimentos se produzcan cerca de donde se consumen. Esto permite reducir costos, mejorar la calidad de los productos y generar nuevas oportunidades para las comunidades", explicó el secretario de Agricultura, Lucio Reinoso.
El programa también incorpora tecnología adaptada a cada región. Los sistemas de riego eficiente y las estructuras diseñadas para soportar las condiciones climáticas permiten sostener la producción durante gran parte del año, incluso en zonas que históricamente dependieron del abastecimiento desde otros puntos de la provincia o del país.
La experiencia de Pilca Viejo refleja el espíritu de la iniciativa. Allí, el invernadero inaugurado en octubre de 2025 ya comenzó a dar resultados: además de producir hortalizas frescas, la comunidad educativa elabora conservas y otros productos con valor agregado.