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Miércoles 07 de Enero, Neuquén, Argentina
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Río Negro se planta en la agenda energética mundial: Weretilneck promete exportar GNL y multiplicar producción

El gobernador Alberto Weretilneck puso a Río Negro en el centro del mapa energético y productivo del país. Con proyectos de gas natural licuado en marcha y cifras concretas de agricultura y ganadería, la Provincia se muestra como motor de empleo, inversión y exportación.

Martes, 06 de enero de 2026 a las 11:44
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El gobernador puso cifras del agro para respaldar la estrategia energética.

Río Negro volvió a ocupar un lugar central en la agenda energética nacional con un mensaje directo y cargado de impacto: el gobernador Alberto Weretilneck aseguró que la Provincia será pieza clave en el esquema que busca ampliar la capacidad exportadora argentina de gas natural licuado (GNL). Y lo dijo sin rodeos: “No son promesas, son realidades”.

Con esa frase, el mandatario buscó instalar la idea de que Río Negro no habla de expectativas a futuro, sino de proyectos concretos que ya están en marcha. El dato territorial, insistió, importa en el mapa nacional de inversiones y logística.

Weretilneck fue más allá y apuntó al escenario internacional: “Hoy la Argentina tiene la posibilidad de estar entre los 10 países exportadores de GNL del mundo, y que eso se haga en Río Negro no es un dato menor”. La declaración instala a la provincia como epicentro de una estrategia nacional que busca posicionarse en el comercio exterior con volumen y competitividad.

Pero el mensaje no se limitó a la energía. El gobernador buscó ampliar el encuadre y lo vinculó directamente con la economía cotidiana: “Esto no es solo energía. Es una estrategia integral de desarrollo, con impacto real en la economía y el empleo”. La consigna es clara: el GNL no se presenta como un sector aislado, sino como motor que arrastra producción, trabajo y riqueza.

En ese marco, Weretilneck conectó la agenda energética con el entramado productivo tradicional. “Si a la energía le sumamos la industrialización de la agricultura y la ganadería como creadoras de empleo y riqueza, el modelo se fortalece”, aseguró. Para respaldar su argumento, puso cifras sobre la mesa: 87.000 hectáreas dedicadas a la agricultura, con la horticultura bajo riego como punta de lanza del salto productivo.

El gobernador enumeró cultivos que sostienen la matriz provincial: 24.000 hectáreas de maíz, 27.000 de alfalfa y 7.000 de cebolla. Cada número se conecta con empleo estacional, cadenas de valor y movimiento económico en distintas regiones. El énfasis en el riego aparece como condición indispensable para ampliar escala y estabilizar la producción. “El camino que estamos recorriendo tiene que ver con sumar más hectáreas bajo riego, producir más, industrializar más y generar más trabajo”, concluyó.

La discusión de fondo queda atada a dos planos que se mueven en paralelo: por un lado, la pretensión de llevar al país a un lugar destacado en exportaciones de GNL, con Río Negro como sede de proyectos; por otro, la necesidad de sostener un entramado productivo que traduzca esa agenda en empleo y actividad concreta.

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