La Ruta Nacional 22 volvió a convertirse en escenario de un episodio que pudo haber terminado de la peor manera. Esta vez ocurrió a la altura del kilómetro 1061, donde un enorme pozo provocó importantes daños en un automóvil y volvió a poner sobre la mesa el deterioro de una de las principales vías de comunicación del Alto Valle y el Valle Medio.
La denuncia llegó a través de vecinos que compartieron imágenes y su testimonio con Radio Latina FM 93.7. Entre ellos está Jorge, quien relató el difícil momento que vivió junto a su esposa cuando regresaban de noche desde el Alto Valle hacia Chimpay. Sin posibilidad de esquivar el pozo, el vehículo impactó de lleno y las dos llantas delanteras terminaron destruidas.
"Por suerte no sufrimos consecuencias físicas, pero las cubiertas se reventaron", contó el conductor, todavía con bronca por lo ocurrido. El matrimonio quedó varado al costado de la ruta en plena noche y debió esperar ayuda en un sector donde el tránsito de camiones y vehículos es constante.
La situación comenzó a resolverse gracias a la solidaridad y al trabajo de un móvil policial que se encontraba en las inmediaciones. Mientras Jorge permanecía junto al automóvil averiado, su esposa logró llegar hasta Chimpay para conseguir una llanta de repuesto que un vecino, dueño del mismo modelo de vehículo, le prestó para poder regresar.
El caso volvió a despertar la preocupación de quienes recorren diariamente la Ruta 22. Conductores aseguran que el deterioro del pavimento se agrava con el paso de los meses y que los pozos representan un verdadero peligro, especialmente durante la noche, cuando la visibilidad es reducida y muchas veces es imposible reaccionar a tiempo. La indignación crece porque, según denuncian los vecinos, no se trata de un hecho aislado. Los reclamos por el estado de la Ruta 22 se repiten desde hace años y las respuestas siguen sin llegar.