Después de dos semanas de restricciones que afectaron a miles de afiliados del PAMI, las clínicas y sanatorios de Río Negro, Neuquén, La Pampa y Chubut resolvieron levantar de manera temporal las suspensiones de cirugías y prácticas ambulatorias. La decisión se extenderá hasta el martes 12 de mayo, fecha en la que las autoridades nacionales de la obra social se comprometieron a brindar una respuesta sobre la recomposición de aranceles.
El conflicto se originó en un desfasaje crítico del 70% entre los valores que abona PAMI y la inflación acumulada hasta marzo, lo que llevó a los prestadores a limitar la atención a procedimientos no urgentes. En una reunión con el director general del Instituto, Esteban Leguizamo, se informó sobre incrementos del 1,9% para mayo y otro 1,9% para junio, sumando un aumento total del 3,8% en el semestre, muy por debajo de la inflación proyectada del 19%.
La propuesta unilateral profundiza la brecha entre aranceles e inflación, estimada en un 77% a junio, generando preocupación en el sector. Sin embargo, los prestadores resolvieron dar una tregua como gesto de buena voluntad, permitiendo el acceso a la salud mientras esperan una respuesta concreta.
“El levantamiento temporal busca distender la situación y garantizar la continuidad de los servicios, pero necesitamos soluciones de fondo para sostener la calidad de atención”, remarcaron los prestadores.
El anuncio se produce en un contexto de tensión creciente, donde clínicas y sanatorios advierten que la falta de actualización de aranceles compromete la sustentabilidad del sistema privado y la atención de los afiliados. La expectativa está puesta en el próximo 12 de mayo, cuando el PAMI deberá definir si avanza con una recomposición que permita equilibrar la ecuación económica y evitar nuevas medidas de fuerza.