En el norte neuquino, entre montañas, valles y caminos de ripio, las travesías en vehículos 4x4 ganan protagonismo como una propuesta turística que busca ir más allá de la aventura. Ariel Aravena, prestador habilitado por el ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, impulsa recorridos que integran naturaleza, historia y experiencias culturales propias de la región.
Aravena cuenta con habilitación como guía de travesías 4x4, turismo arqueológico y trekking, una actividad que en los últimos años comenzó a regularse formalmente en la provincia. Según explicó, muchas empresas de otras provincias contratan guías locales para poder realizar caravanas turísticas en territorio neuquino, bajo normas que exigen autorizaciones y recorridos previamente definidos.
Las excursiones se desarrollan únicamente por caminos habilitados y contemplan estrictas medidas de protección ambiental. Los itinerarios deben ser informados a organismos provinciales y municipales antes de cada salida, en línea con las políticas de preservación impulsadas en áreas naturales protegidas.
Más allá del desafío de conducir en terrenos de montaña, la propuesta incorpora relatos sobre la cultura criancera, la trashumancia, el arte rupestre y la historia del Alto Neuquén. Además, las travesías incluyen experiencias gastronómicas típicas, como asados de chivo en puestos de veranada, generando también un impacto económico para las familias de la zona.
Los recorridos suelen realizarse en caravanas de seis o siete camionetas y atraviesan localidades y parajes del norte provincial, desde Chos Malal hasta sectores cercanos al límite con Chile. Para muchos visitantes, la experiencia combina aventura, aprendizaje y contacto directo con uno de los paisajes más imponentes y menos explorados de la Patagonia.