La provincia de Neuquén continúa consolidando una de sus propuestas turísticas más originales y atractivas: el Camino de la Fe, un circuito que, durante las cuatro estaciones, invita a recorrer más de 650 kilómetros entre capillas, santuarios, pueblos históricos y paisajes de montaña. Durante los últimos días comenzaron los trabajos de instalación de nueva cartelería en las capillas que integran el Circuito 1 de la Región Alto Neuquén, una mejora que permitirá a turistas y peregrinos acceder a información histórica, cultural y turística de cada uno de los sitios religiosos que forman parte de este itinerario.
La iniciativa apunta a fortalecer el turismo religioso como una alternativa para quienes buscan experiencias diferentes durante una escapada o vacaciones en la Patagonia, combinando naturaleza, patrimonio cultural y tradiciones centenarias.
El Norte neuquino suma infraestructura para recibir visitantes
La primera etapa de señalización se desarrolla en el Departamento Minas, donde se encuentran algunas de las capillas y santuarios más representativos de la historia regional.
Cada espacio contará con carteles metálicos de gran tamaño y paneles informativos que incluirán una reseña histórica, datos sobre el lugar y mapas turísticos para conectar el recorrido con otros atractivos cercanos.
La propuesta busca facilitar la visita autoguiada, permitiendo que viajeros, familias y grupos de peregrinos puedan descubrir en profundidad la identidad de cada comunidad.
Un circuito que conecta paisajes, pueblos y tradiciones
El Circuito 1 del Camino de la Fe reúne 15 espacios religiosos distribuidos en localidades y parajes del Norte neuquino.
Entre ellos se encuentran la Capilla Nuestra Señora de Lourdes de Ailinco, la Capilla San Juan Bosco de Varvarco, la Capilla Inmaculada Concepción de Manzano Amargo, la Capilla Nuestra Señora de Luján de Pichi Neuquén y el Santuario San Sebastián de Las Ovejas.
También integran el recorrido capillas y espacios de fe ubicados en Bella Vista, Los Carrizos, Cayanta, Huinganco, Andacollo, Tierras Blancas, Los Chacayes, Los Miches, Lileo y Los Guañacos. El trayecto atraviesa algunos de los paisajes más impactantes del norte provincial, con montañas, valles, ríos y pueblos que conservan intactas sus costumbres y modos de vida.
Una experiencia ideal para combinar con escapadas por la Patagonia
El Camino de la Fe se proyecta como una alternativa complementaria para quienes visitan destinos neuquinos consolidados como Junín de lo Andes, San Martín de los Andes y Villa La Angostura.
La propuesta puede realizarse durante todo el año, aunque la primavera y el verano ofrecen mejores condiciones climáticas para recorrer los distintos parajes y disfrutar de actividades al aire libre.
Además del componente espiritual, el viaje permite conocer la gastronomía regional, basada en productos tradicionales del norte neuquino, como el chivito, las tortas fritas, las elaboraciones caseras y las recetas transmitidas de generación en generación.
Turismo con identidad local
Uno de los aspectos más destacados del proyecto fue la participación activa de vecinos, referentes comunitarios y organizaciones religiosas en la construcción de los contenidos históricos que acompañarán la nueva señalética.
Gracias a este trabajo colaborativo, cada parada del recorrido refleja historias reales, relatos de antiguos pobladores y tradiciones que continúan vigentes en las comunidades del interior neuquino. De esta manera, el Camino de la Fe se consolida como una propuesta que va más allá del turismo tradicional: una invitación a descubrir las raíces culturales de Neuquén a través de sus paisajes, su gente y su patrimonio espiritual.