El gobernador Alberto Weretilneck firmó este lunes en Casa Rosada el traspaso a Río Negro de las rutas nacionales 22 y 151 y del Tren del Valle, un acuerdo que pone a la Provincia frente al desafío de hacerse cargo de 518 kilómetros de rutas y recuperar progresivamente un servicio ferroviario clave para la conexión del Alto Valle.
La firma se concretó junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, después de varios meses de negociaciones. Weretilneck calificó la jornada como “un día histórico” y sostuvo que el convenio permitirá darle a Río Negro una mayor autonomía, aunque advirtió que también representa “un gran desafío”.
“Durante años reclamamos soluciones y vimos cómo estas rutas se deterioraban. A partir de hoy, tomamos la responsabilidad de construir una respuesta. No se arreglan décadas de abandono de un día para otro, por eso pedimos paciencia y acompañamiento. Tenemos algo que antes no existía: una decisión, un plan y un rumbo claro”, sostuvo Weretilneck.
En el caso de las rutas, la cesión tendrá una vigencia de 20 años y no será automática. El convenio deberá ser ratificado por la Legislatura provincial y, desde ese momento, comenzará un período de transición de 60 días durante el cual Vialidad Nacional continuará a cargo de los corredores.
Los 518 kilómetros serán entregados por tramos, mediante actas de toma de posesión. La situación no será igual en todos los sectores: donde todavía existan contratos de obra nacionales, Río Negro deberá resolver previamente esas obligaciones o alcanzar acuerdos específicos antes de intervenir. La primera etapa del plan provincial contempla la recuperación de aproximadamente 305 km de sectores liberados, con trabajos sobre calzadas, banquinas, señalización, seguridad vial y mantenimiento. Para sostener estas intervenciones se proyecta un financiamiento de hasta USD 60 millones.
Pero el otro gran capítulo del acuerdo está sobre las vías. El Tren del Valle tendrá un período de transición de seis meses antes de que la Provincia asuma su operación. Durante ese tiempo se trabajará sobre infraestructura, apeaderos y distintos puntos del recorrido, mientras Tren Patagónico avanza con la recuperación del material rodante.
El primer objetivo es mantener el recorrido hasta Cipolletti y luego avanzar hacia General Roca, para finalmente extender el servicio hasta Chichinales. Para alcanzar esa meta será necesario intervenir distintos sectores de las vías y ejecutar obras en cruces de canales y otros puntos de la infraestructura ferroviaria.
Weretilneck planteó que recuperar el tren permitirá mejorar la conectividad dentro de Río Negro. Para eso, la Provincia ya licitó por unos $1.000 millones la reparación de tres formaciones triples, que tendrán mayor capacidad que las actuales duplas. El desafío ahora quedó formalmente en manos de Río Negro: las rutas y el tren cambian de dueño y comienza una carrera para convertir el anuncio en obras, servicios y conectividad concreta.